Caer y levantarse dos veces: el ejemplo del gimnasta brasileño

Diego Hypolito había fracasado en Beijing y Londres, pero frente a su gente tuvo el mejor premio

Estos Juegos en los que en gimnasia arrasó Estados Unidos con 12 medallas (4 de oro, todas de Biles), fueron también los del despertar de Brasil, la mejor noticia que le llegó a Latinoamérica desde el tapiz.

Siguiendo la senda que abrió Arthur Zanetti con su oro histórico en las anillas de Londres -el primero para su país y para la región-, Diego Hypolito se encontró en Rio con la medalla que le había despreciado ya dos veces, en Bijing 2008 y Londres 2012. Fue plata en suelo en una jornada de delirio brasileño, completada por el bronce del joven Arthur Nory.

Hypolito había hecho grandes performances en Beijing y Londres, pero una mala caída en el final de su ejercicio de suelo lo habían condenado dos veces. Sus lágrimas tras la derrota fueron una de las imágenes más tristes para los brasileños en esos dos juegos.

Sin embargo, en Río se redimió, y cuando más le importabas. No le alcanzó para el oro, pero fue una de las medallas de plata más dulces para Brasil.

"Si la gente se cae tiene derecho a levantarse de vuelta y cumplir sus sueños", dijo Hypólito tras recibir su medalla.