Brasil: Scolari rehízo al equipo y lo volvió un candidato

En los papeles, Brasil juega con 4-2-3-1, pero lo interesante es la intensidad para sofocar al rival cuando no está en posesión. Desde que asumió su técnico, en noviembre de 2012, solo perdió dos de 20 partidos.

Hubo un poco de ironía cuando Brasil demolió a España en la final de la Copa Confederaciones. Después de que su predecesor Mano Menezes fuera despedido tras intentar imponer un esquema similar al del Barcelona de Guardiola, el brasileño Luiz Felipe Scolari, reivindicó su teoría de desmantelar el “tiki-taka”.

Pero además, la goleada 3-0 se produjo en la misma temporada en que el Barcelona de Guardiola había sido demolido por Bayern Múnich, el equipo por el que el “Gran Felipe” había profesado su admiración. Es más, Scolari adaptó el estilo alemán de presión a sus propias necesidades.

Funcionó: desde que asumió la Seleção en noviembre de 2012, Scolari solo ha perdido dos de 20 partidos. A diferencia de su período anterior en 2001-2002, en el que podía confiar en los jugadores más experimentados, incluidos defensores que jugaban en línea de tres para acomodar mejor los talentos de Rivaldo, Ronaldinho y Ronaldo, esta vez Scolari necesita definir un estilo en el que Neymar es el foco.

En los papeles, Brasil juega con 4-2-3-1, pero lo interesante es la intensidad y el compromiso para sofocar al rival cuando no está en posesión. Aunque la Seleção utiliza solo dos centrales, Thiago Silva y David Luiz, Luiz Gustavo a menudo se retrasa entre los zagueros, a la vez que cubre los avances de Paulinho.

Oscar y Neymar son los creativos y Hulk un jugador híbrido, con zurda letal pero que puede bajar para recuperar y cerrar huecos que dejan los laterales cuando van al ataque, específicamente Dani Alves.

Fred es el hombre que Scolari buscó como su 9 desde el principio. El delantero de Fluminense le devolvió la confianza al anotar cinco goles en la Copa Confederaciones, pero ha jugado poco por lesiones, lo que significa que Neymar es el hombre. El despliegue del delantero de Barcelona en el lado izquierdo es la solución obvia, pero Scolari también puede usarlo como segundo atacante, a pesar de que parece más predecible y vulnerable.

Brasil ha marcado 54 goles desde el regreso de Scolari, con promedio de 2,7 goles por partido, y ha recibido 15 (0,75 por partido). Ha mantenido su arco en cero en 10 partidos, incluyendo encuentros contra Francia y España. Scolari heredó un equipo que luchaba con la falta de experiencia, y lo convirtió en una fuerza a tener en cuenta en la Copa del Mundo, y sobre todo, capaz de recuperar la confianza de sus hinchas.

Este artículo forma parte de la serie que El Observador irá publicando a lo largo de este mes del mundial, producto de la alianza con el diario inglés Guardian. El Observador y otros 31 medios de primer nivel de todos los paises que juegan en Brasil 2014 desarrollaron estos análisis que ahora seran publicados en todos los países de la red generada por Guardian.


Fuente: Fernando Duarte UOL.com y The Guardian

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