Brasil, la potencia en expansión

Pese al estruendoso fracaso mundialista en Fútbol, la diversificada cultura deportiva de Brasil sigue expandiéndose rumbo a los Juegos Olímpicos de Rio 2016 donde pretende explotar

En 2013, el deporte de Brasil cerró el año con una consagración inédita e histórica: el título mundial del hándbol femenino. En este 2014 fue la natación la que dio un golpe mundial al imponerse en el medallero general del torneo de pileta corta disputado en Doha.

Convertirse en campeón mundial en deportes donde antes estaba lejos de la élite ratifican a Brasil como una potencia mundial polideportiva en expansión.

Y en un año donde el fútbol le rompió el corazón a 200 millones de brasileños por su estrepitosa caída ante Alemania, por 7-1, en semifinales del Mundial del que fue sede, son muchos los deportes que le dan al mismo tiempo alegrías, aunque estas no sean medibles en fervor popular.

Este crecimiento polideportivo se debe a un apoyo programado y sostenido con un fuerte sistema de becas que comenzó a operar en 2005.

Además, la organización de los Juegos Panamericanos de Rio 2007, le permitió al país modernizar sus infraestructuras deportivas.

“En Río de Janeiro podremos tener buenos resultados porque estaremos en casa y la delegación será grande, pero el modelo que pusimos en marcha busca que el país permanezca entre los mejores del mundo después de 2016”, dijo en 2011 a Terra Orlando Silva, entonces ministro de Deportes.

Para eso necesitarán dar un salto muy importante ya que en Londres 2012 ocuparon el 22º lugar del medallero general con tres medallas de oro, cinco de plata y nueve de bronce.

Fue una actuación apenas superior a la de Beijing 2008: 23º puesto también con tres doradas.

“Nuestra planificación se centra en la inversión del desarrollo técnico de 42 deportes olímpicos, pero con mayor énfasis en los 20 deportes con más posibilidades de obtener medallas en 2016”, dijo antes de la cita de Londres Marcus Vinicius Freire, superintendente ejecutivo del Comité Olímpico Brasileño (COB).

De cara a Londres 2012, el COB contrató a Steve Roush como director del Alto Rendimiento, cargo que ocupara antes en el Comité Olímpico de Estados Unidos.

También logró importantes convenios con centros deportivos europeos. Por ejemplo, para la preparación de Londres 2012 utilizó las impresionantes instalaciones de Crystal Palace.

Un ejemplo de crecimiento a base de convenios fue lo que realizó la Confederación Brasileña de Hándbol que envió, desde 2011, varias jugadoras al club austríaco Hypo Niederösterreich.

Con seis jugadoras de ese equipo, fogueado en Europa, Brasil se consagró campeón mundial el año pasado derrotando 22-20 a Serbia en la final.

A nivel colectivo, Brasil también es la mayor potencia de vóleibol aunque este año se le escapó el mundial masculino –luego de tres oros consecutivos– al perder la final ante el local Polonia.

Brasil es potencia en este deporte a la par de Estados Unidos. Este año, la dupla femenina integrada por Juliana Felisbert y Maria Antonelli terminaron al tope del ranking mundial.

El espíritu colectivo del deporte del gigante de Sudamérica se trasladó a la natación, ya que los tres oros ganados en pruebas de relevos le permitió dominar el medallero general del Mundial de Doha (pileta corta) con siete oros.

Felipe França con dos oros (50 y 100 pecho), César Cielo (oro en 100 libre) y Etiene Medeiros (oro en 50 espalda y récord mundial) fueron los grandes destaques individuales.

El gimnasta Arthur Zanetti fue elegido en Brasil mejor deportista del año tras la medalla de plata obtenida en el Mundial de Nanning en anillas, prueba donde fue oro en Londres 2012.

Diego Hypólito, a los 28 años, fue bronce en suelo en ese mismo mundial, quinta presea en su carrera a ese nivel.

En este deporte, Brasil tiene un enorme futuro en Flavia Saraiva, quien con 15 años ganó tres medallas en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Nanjing.

En la rama femenina el premio a mejor deportista del año recayó en las veleristas Martine Grael y Kahena Kunze, campeonas mundiales en la clase 49er y mejores deportistas del año también para la Federación Internacional de Vela.

Otra deportista laureada en 2014 por una Federación Internacional fue Ana Marcela Cunha, nadadora de aguas abiertas.

Ante tanto poder bien vale la pena resaltar a aquellos deportistas uruguayos que superan a los brasileños.

Por ejemplo, Pablo Cuevas cerró el año tenístico en el puesto 30 del ranking ATP donde el mejor brasileño es Thomaz Bellucci, 65º.

Andrés Silva terminó octavo en el ranking mundial del 400 vallas, mientras que su archirrival en Sudamérica Mahau Camargo Suiguimatti quedó 29º. En la misma prueba, pero en damas, Déborah Rodríguez le ganó todo el año a las mejores brasileñas.

Y también otro atleta dio la nota este año: Emiliano Lasa, en los Odesur de Santiago, fue medalla de plata en salto largo relegando al bronce a Mauro Vinícius da Silva, otro de los campeones mundiales que tuvo Brasil este año, en Sopot, en pista cerrada. Méritos como para aplaudir.

 


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