Blatter contra las cuerdas

Todas las miradas apuntan al expresidente, quien dejó el sillón pero no las sospechas. El topo Blazer confesó
La renuncia de Joseph Blatter a la presidencia de la FIFA dejó acéfalo al órgano rector del fútbol mundial en medio de una semana de escándalos de corrupción y sobornos.

Blatter, de 79 años, de los cuales pasó casi 40 en la FIFA, renunció el martes, apenas cuatro días después de haber sido reelegido por un quinto mandato, basando sus motivos en que su "mandato no cuenta con el apoyo de todo el mundo del fútbol".

Para el New York Times, Blatter "intentaba desde hace días tomar distancias respecto al escándalo", pero las autoridades "esperan obtener la cooperación de algunos de los responsables de la FIFA inculpados" por corrupción para cerrar el círculo a su alrededor.

El círculo de la investigación tiende a cerrarse y Blatter está cada vez más cercado, luego de que el nombre de su mano derecha, Jérôme Valcke, también se viera manchado.

La cadena ABC News informó de una investigación del FBI sobre Blatter, citando a responsables anónimos de las fuerzas del orden, así como a fuentes próximas a Blatter.

Ayer Interpol emitió a petición de las autoridades estadounidenses seis demandas de detención para una extradición, entre ellos las de dos exresponsables de la FIFA: Jack Warner, exvicepresidente de la FIFA, y Nicolás Leoz, exmiembro del comité ejecutivo.

Blatter fifa

Sacudida desde hace años por los escándalos y las sospechas de corrupción, la instancia se vio sobre todo fragilizada por la revelación del martes del New York Times sobre la implicación del francés Jérôme Valcke, secretario general y brazo derecho de Blatter, en un giro de 10 millones de dólares a cuentas administradas por Warner, ya inculpado por la justicia estadounidense.

El ministro de Deportes sudafricano, Fikile Mbalula, defendió ayer la "legalidad" de esos diez millones de dólares pagados al fútbol caribeño, que la justicia estadounidense considera como un soborno para conseguir la atribución del Mundial de 2010.

Según Mbalula, la cantidad pagada al fútbol caribeño iba destinada a asociaciones locales y se enmarcaba en el proyecto sudafricano de convertir el Mundial de 2010 en un motivo de orgullo para África y todos los africanos, incluida la diáspora.

"No tengo ningún razón para decirme que debo dejar de ser secretario general, no tengo ninguna responsabilidad, no tengo ningún reproche que hacerme", declaró Valcke este miércoles a una radio de su país, rechazando ser culpable en este caso.

Tras su dimisión, Blatter ya recibió el primer desplante: los organizadores del Mundial Sub-20 en Nueva Zelanda, una competición FIFA, indicaron que no deseaban su presencia cuando estaba prevista su asistencia en la final del 20 de junio.

El soplón admitió

El estadounidense Chuck Blazer admitió haber aceptado sobornos junto a otros dirigentes de la FIFA para la elección de la sede de los Mundiales de Francia 1998 y Sudáfrica 2010, según documentos del caso revelados ayer por la justicia federal de Nueva York.

Blazer, la cara de Concacaf entre 1991 y 2013, confesó esos delitos al declararse culpable de corrupción en una audiencia judicial en noviembre de 2013, puntapié de la investigación que terminó con la imputación por ese mismo delito de nueve miembros actuales o pasados de la FIFA.

Congreso en la ciudad de los detenidos

El congreso extraordinario en el que se elegirá al nuevo presidente de la FIFA se celebrará en Zúrich, ciudad que alberga la sede de la institución y donde se encuentran los 7 detenidos por corrupción, entre ellos, el uruguayo Eugenio Figueredo.

La fecha será entre diciembre de 2015 y marzo de 2016, anunció ayer Domenico Scala, presidente de la Comisión de Auditoría y Cumplimiento de FIFA.

Según los estatutos el presidente saliente debe convocar un comité ejecutivo extraordinario con el fin de convocar el congreso extraordinario.

Blatter, de 79 años y reelegido para un quinto mandato al frente de FIFA el viernes, dimitió el martes luego de la publicación del New York Times de que el secretario general de la organización, Jérôme Valcke, hizo una transferencia de U$S 10 millones a cuentas gestionadas por el expresidente de la Concacaf y vicepresidente de FIFA Jack Warner, imputado por la justicia por el escándalo de corrupción.

Fuente: El Observador y Agencias Internacionales