Bielsista de la naranja

El entrenador argentino Fabio Demti es un apasionado del básquetbol que tiene al macabeo entre los primeros puestos de la Liga Uruguaya
"No me nombraría como un técnico obsesivo, creo que hay entrenadores que planifican todo mucho más y mejor que yo, pero sí respeto mucho mi trabajo y la competencia", dice Fabio Demti con la misma tranquilidad de un minuto de tiempo, luego de terminado el entrenamiento de Hebraica y Macabi.

Argentino, nacido hace 47 años en Santa Fe, Demti es un apasionado del juego y un entrenador metódico al que no se le escapa detalle: "Soy un apasionado del básquetbol y me motivó mucho la llegada a un mercado que no conocía. Fue fundamental el aporte de Leonardo Zylbersztein (asistente técnico), porque me mostró por dentro la Liga Uruguaya y conoce mucho a los rivales. Intenté mirar mil videos del básquetbol de acá para insertarme con la mayor cantidad de elementos posibles, pero hay cosas que se conocen con el tiempo".

Semejante inquietud previa por obtener información trae a Marcelo Bielsa a la conversación: "A Marcelo lo admiran todos los entrenadores de cualquier deporte, es una persona extraordinaria en todos los aspectos, íntegra y como entrenador ojalá haya muchos como él. A mí me pasa que respeto mucho las ligas donde trabajo, entonces es una obligación que tengo interiorizarme sobre lo que pasa, hablo mucho con los jugadores, con los asistentes y miro muchos partidos".

"Luciano Parodi me sorprendió positivamente, es un jugador que no tiene techo, puede llegar hasta donde él quiere y trabaja muy bien para hacerlo".

El detonante de su llegada a Hebraica fue una clínica de entrenadores en Paraná, donde coincidió con Gustavo Ribas, coordinador de las formativas macabeas: "Él sabía que estaba analizando una oportunidad de la Liga Nacional Argentina pero no había concretado nada, me ofreció Hebraica, no dudé y la verdad que fue muy rápida mi llegada".

Antes de sacar pasaje, sabía que llegaba a un equipo conformado para ser campeón, sin embargo, la sorpresa la dio Luciano Parodi: "Una de las claves para venir fue que había un equipo muy competitivo y con aspiraciones de llegar a lo más alto. Luciano Parodi me sorprendió positivamente, es un jugador que no tiene techo, puede llegar hasta donde él quiera y trabaja muy bien para hacerlo. De los que conocía y me encantan en su día a día por el trabajo y por el grupo, destaco a Michael Hicks y Leandro García Morales; son jugadores que uno admira cuando los ve, pero se ganan el respeto del entrenador al verlos entrenar".

El "loco" caminante
"Tranquilo, me voy caminando", le dice Demti a su asistente Zylbersztein luego de la práctica, pese a que la distancia que une el gimnasio de Hebraica y su domicilio es bastante grande.

"Estoy viviendo en Pocitos y me llamó la atención la distancia pero ya me adapté, me encanta la rambla. En Argentina te alojan a las tres cuadras del lugar donde trabajás y acá es bastante más lejos, pero disfruto caminando", agrega quien en diciembre recibirá la visita definitiva de su esposa y sus dos hijas.

"La gente en Uruguay tiene un nivel cultural muy grande, la gente es muy respetuosa, noto cosas que los uruguayos no les dan valor, pero tienen que darse cuenta que están mucho mejor que allá (Argentina)".

Demti está a gusto y se nota: "La gente en Uruguay tiene un nivel cultural muy grande, es muy respetuosa, noto cosas que los uruguayos no les dan valor, pero tienen que darse cuenta que están mucho mejor que allá (en Argentina)".

A la hora de evaluar a los jugadores locales, el santafesino destaca una cualidad: "Dentro de la cancha noté un básquetbol duro, un esfuerzo físico grande y es verdad que el jugador uruguayo siempre tiene algo más por dar. Los jugadores están dispuestos a dar todo".

La motivación es el combustible de este entrenador y por eso la llegada a Uruguay renovó sus energías: "Si estás mucho tiempo en el mismo lugar se produce un desgaste. Renovar motivaciones es bueno para los equipos y los entrenadores. Cuando me llegó el llamado de Hebraica renové todas las energías y tuve que volver a investigar sobre una liga nueva, porque yo llego hoy a la Liga Argentina y mañana puedo dirigir a un equipo. Allá los conozco a todos, acá empecé de cero".

"Malvín y Trouville están un paso adelante del resto, porque mantienen la estructura del año pasado”.

Con todos los jugadores en las duchas, Demti se anima a revelar su deseo: "A mí me gustan los equipos con intensidad y a veces se valora la intensidad solamente como un atributo defensivo, cuando en realidad se debe a todas las etapas de juego. Hay que ser intenso para defender, para la transición y para atacar. Los jugadores que tengo me permiten ser rápido, picante en el perímetro y hay que hacer secuencias de juego para eso. Lo bueno de este grupo es que el talento se une al servicio del equipo. Parodi, García Morales y Hicks, se pasan mucho la pelota y eso ya es un premio".

Acerca del autor