Bengoechea, del bronce al césped

Fue la figura del quinquenio, le hicieron una estatua de bronce y ahora se frota las manos ante la posibilidad de ser el entrenador

Pablo Bengoechea, la figura del segundo quinquenio de Peñarol logrado a principios de la década de 1990, se prepara para regresar al club de sus amores, esta vez para ser entrenador, desde donde buscará revalidar su título de ídolo carbonero.

Con 545 partidos oficiales como jugador de los mirasoles, el riverense es una de las últimas estrellas que dio el club.

Llegó a Los Aromos en 1993, luego de haber comenzado su carrera profesional en Wanderers, para luego pasar por Sevilla y Gimnasia y Esgrima de La Plata, con presencias en la selección uruguaya en el Mundial de Italia 1990, así como en la Copa América de 1987 en la que fue campeón, título que repetiría en 1995 en el Centenario, con su recordado golazo a Brasil de tiro libre en la final.

En los carboneros, vistió la 10 del equipo que comenzó a gestar Gregorio Pérez y que sería dueño del fútbol uruguayo por cinco años, siendo campeón uruguayo desde 1993 a 1997, cuando Nacional cortó la racha.

Su gesto con la mano con los cinco dedos, el símbolo del quinquenio, quedó inmortalizado en una estatua de bronce en Los Aromos, la cual fue realizada con el metal donado por los hinchas. En la cancha, se destacaba por sus asistencias y su efectividad en las pelotas quietas, tanto para rematar al arco de forma directa, como para enviar centros al área.

El 10, tal como llamó al boliche que abrió una vez retirado, siguió jugando tras el quinquenio y volvió a ser campeón uruguayo en 1999 y en 2003, ya en el último tramo de su carrera.

Casualmente, en ese último equipo, el entrenador era Diego Aguirre, quien se bajó de la candidatura para ser el actual DT y le dejó el camino abierto a Bengoechea.

En aquel entonces, Aguirre había relegado a Bengoechea como suplente, quien quedó eclipsado por la figura de José Luis Chilavert, el golero paraguayo que llegó al club y quedó como principal referente.

Tras ganar el campeonato, el riverense, apodado “el Profesor”, se retiró. Jugó 545 partidos con la aurinegra y fue el máximo ganador clásico con 26 victorias –jugó 49 y anotó 20 goles-, hasta que fue superado por Antonio Pacheco, su excompañero y a quien dirigirá si se confirma su regreso al club.

Como DT

La carrera de Bengoechea desde la línea de cal comenzó en River Plate, siendo ayudante de campo del “Vasco” Óscar Aguirregaray en los darseneros durante el Uruguay 2005-2006. Luego, fue asistente técnico de la selección de Perú, durante la gestión de Sergio Markarián al frente de los incaicos.

Con la salida de Markarián, Bengoechea quedó al frente del combinado durante 2014, hasta que días atrás fue cesado por la nueva directiva que dirige a la federación peruana. Y a horas de quedar sin trabajo, el riverense quedó perfilado para ponerse el buzo de DT de Peñarol.


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