Batalla directriz por el estadio

Mientras el presidente Damiani y siete dirigentes se reunieron con asambleístas para explicar los montos de la obra, el vicepresidente Welker reveló que no fue invitado

La pelea de los médicos, la sanción por dopaje de Darío Rodríguez, los malos resultados del equipo, la última oportunidad de Diego Alonso, la mala relación del presidente Damiani con el vicepresidente Welker, una salida nocturna, un posterior accidente de tránsito, un jugador separado del plantel y la exposición mediática en su punto más alto.

Bajo estas condiciones parece complejo transitar por el camino adecuado. Por estas horas Peñarol parece no tener paz. No sale de una y se mete en otra. Y ahora sumó un nuevo frente de batalla:  la construcción de su estadio.

El sueño de construir el Estadio determinó el llamado a la asamblea representativa para la próxima semana que deberá decidir: “Estadio sí o Estadio no”. Pero los movimientos empezaron antes de lo previsto.

El jueves de noche se llevó a cabo una reunión íntima en el Club Noa Noa en la cual el dirigente Walter Pereyra le explicó a los asambleístas, en forma detallada, cómo se manejarán las cifras del futuro estadio.

Entre otras cosas, quedó claro que al Banco República (BROU) le pedirán US$ 18 millones y no US$ 20 millones como pretendían en un principio.

A la misma, fueron siete dirigentes: el presidente Juan Pedro Damiani, Walter Pereyra, Juan Fernández Methol, Gervasio Gedanke, Rodolfo Catino, Julio Luis Sanguinetti y Ricardo Rachetti. No fueron convocados ni el vicepresidente Edgar Welker, ni los tres consejeros del Movimiento 2809, Carlos Scherschener, Isaac Alfie e Ivonne Rizzo. Sin  embargo, pese a que Welker no fue invitado, sí fueron alguno de sus asambleístas e inclusive, según confirmaron fuentes a El Observador, Gerardo Píriz, uno de ellos, fue uno de los primeros en aplaudir la explicación de Pereyra. “El hecho de que Gerardo haya quedado conforme, no implica que se vaya a votar eso que se firmó”, explicó Welker a El Observador.

“Quiero ser muy claro en este tema. Nosotros decimos sí al estadio, pero con responsabilidad. Lo que hayan firmado nuestros asambleístas con relación a la moción que se va a proponer, no quiere decir que lo vayamos a votar. Es más: no votaremos lo que se propuso. Que quede claro: si el flujo de caja a pagar anualmente al BROU sigue siendo del 10%, es decir, cerca de US$ 1.100.000, sí votaremos afirmativamente por el estadio. Pero en esa moción, no hay cifras que garanticen esto. Por ello, queremos ver cómo se redacta algo nuevo, sino, no la votaremos”.

Por otra parte, la posición del Movimiento 2809, quedó clara con su documento entregado el jueves por El Observador.

Entre otras cosas argumenta que en marzo de 2012 se anunció que costaría US$ 22 millones y que se pagaba con venta de palcos y butacas. En el lanzamiento del estadio el costo se elevó a US$ 33 millones y apareció la figura del BROU. Y hoy se habla de US$ 38 a 40 millones y la necesidad de un préstamo del BROU de US$ 20 millones, denunció el 2809.

Damiani dijo que “Hay un error grande en este tema. En primer lugar el banco calcula el préstamo, los intereses y cuanto es la cuota que da. Esto para el supuesto de que el club no vendiera una butaca y no concretara un contrato que ya tiene firmado de siete millones de dólares (con Tenfield), y que Luis Eduardo González se equivocara en el 100%. Según Luis Eduardo González, que hizo un estudio de mercado, desde el momento en que se empiece a construir y se termine la obra, se venden todas las butacas. Y creo que se equivoca bastante poco”.

Esa misma noche, el presidente concurrió con Walter Pereira al club Noa Noa donde, en una reunión cerrada, se informó a representantes de la asamblea, sobre los costos del estadio.
Antes de ingresar Damiani disparó contra el comunicado del 2809: “Lo leí muy por arriba. Me hubiera encantado que la propuesto en estos cuatro años la hubiesen hecho sobre la marcha y no ahora”.

El viernes se citó a reunión de consejo directivo y se votó la aprobación de la finaciación del estadio con la fórmula del BROU. La situación no es sencilla. Los grupos de la oposición se quejan de que se les niega información, entre ellas el acuerdo que realizaron los presididos por Damiani con Tenfield.

En medio de esta situación, el equipo saldrá a la cancha el sábado con la conocida noticia de que es la última oportunidad para su técnico Diego Alonso. Peñarol es una bomba de tiempo.


Fuente: Marcelo Decaux y Jorge Señorans

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