Bajones que hacen sufrir

Peñarol cumplió con el ABC para dominar a Wanderers, pero su nerviosismo lo complicó al final

Peñarol se sacó un partido difícil de arriba, pero terminó con una pálida imagen y con Bengoechea cerca del ataque de nervios. ¿Puede un equipo dominador en todos los rubros terminar pidiéndo la hora ante un rival con uno menos? El aurinegro demostró que sí.

Peñarol y Wanderers jugaron dos partidos de 45 minutos con protagonistas y objetivos que cambiaron en el descanso. En el primer tiempo, Peñarol se aferró al 4-2-3-1 con la única novedad de Sandoval en el carril derecho de la zaga y con el pressing alto como arma, logró incomodar a su rival que sufrió una justa expulsión antes de la media hora.

Luego de los goles, la tarde pintaba para recital, pero el complemento encontró a un Peñarol estático, falto de puntería, sin la dinámica del inicio, y sin volver a posiciones defensivas lo que irritó a Bengoechea hasta los gritos. De todos modos Wanderers no generó peligro en ese lapso. El gol llegó de una serie de errores individuales y un clima de nerviosismo general, mientras el entrenador recriminaba a sus dirigidos.

El mirasol debe ganar el partido contra la irregularidad, porque ya no se puede permitir tropiezos.

Claves tácticas:

Las últimas derrotas de Wanderers tuvieron la misma tónica. Sus rivales le hicieron un pressing alto. Pacheco y Zalayeta cortaron las vías de pase del bohemio, que con la expulsión de Bueno debieron modificar el esquema y debilitar la línea media del campo.

Para lograr el juego asociado que quiere Arias, Wanderers apuesta a triangular. En el primer tiempo, Peñarol repitió la tendencia de marcar con superioridad numérica contra la pelota. En el círculo, Zalayeta y Píriz obligan a Albarracín a triangular, pero hacia atrás.

En el primer tiempo Peñarol tuvo una transición rápida. En el 4-2-3-1, Pacheco volvió a ser clave para conectar con Zalayeta. Así tuvo lugar la proyección que provocó la expulsión de Bueno. Detrás, Urretaviscaya y Rodríguez respetan la línea de referencia para el retroceso.

Wanderers es un equipo que busca defenderse con la pelota. Luego de la roja a Bueno y con Quagliotti jugando de zaguero, Peñarol inclinó en la cancha y obligó al bohemio a replegarse. En la imagen se puede observar a seis jugadores en busca de la pelota rival.

Con el ingreso de Diego Riolfo, Gastón Rodríguez y Leandro Reymundez, Wanderers se fue arriba en busca de un empate que no llegó. Volcado a la ofensiva, el bohemio dejó espacios atrás que Peñarol no logró capitalizar, como en esta llegada de izquierda a derecha.


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