Ayer y hoy, historia de una enemistad

Chelsea y Bayern Münich definen hoy la Supercopa de Europa en un partido que tiene el morbo de la rivalidad entre los entrenadores de ambos equipos: el portugués José Mourinho y el español Pep Guardiola

Bayern Münich y Chelsea disputan a la hora 16 de Uruguay la Supercopa europea en un duelo no exento de morbo, debido a la larga rivalidad entre los dos entrenadores, Pep Guardiola y José Mourinho, y a la espina que tiene clavada el club alemán desde la final de la Liga de Campeones de 2012, que perdió con el equipo londinense.

La rivalidad entre Mou y Pep se inició con el desembarco del portugués en el fútbol español para conducir a Real Madrid. El luso llegó como el salvador capaz de terminar con la hegemonía de Barcelona. Pero chocó con una realidad: el poder futbolístico de los catalanes. Fue entonces cuando decidió atacar otros aspectos. Y Mou inició una guerra dialéctiva tendiente a desviar la atención de Guardiola.

“¿Por qué? ¿Por qué Ovrebo, De Bleeckere, Busacca o Stark? En cada semifinal pasa lo mismo. Estamos hablando de un equipo, el Barça, absolutamente fantástico, pero ¿por qué no pudo ir a la final el Chelsea hace dos años? ¿Por qué el Inter se salvó haciendo el verdadero milagro de aguantar con diez tanto tiempo? ¿Por qué tiene este poder con los árbitros?”, dijo Mourinho en 2010.

Y redobló la apuesta: “No sé si es por el poder de Villar en la UEFA o por llevar UNICEF en las camisetas. No lo entiendo. Enhorabuena por su equipo, pero también por todo su poder, que debe ser difícil de conseguir. Guardiola es un fantástico entrenador, pero ha ganado una Liga de Campeones que a mí me daría vergüenza ganarla con el escándalo de Stamford Bridge. Y este año, si la gana, será con el escándalo del Bernabeu”. Durísimo.

Un año más tarde Mou dijo que el Mundial de Clubes, que obtuvo el club catalán era un “torneo de dos partidillos y que la Champions es más importante”.

Guardiola respondió con altura: “él quiso elogiarnos y se lo agradecemos. A las palabras de Mourinho siempre se les da importancia”.

Pero un buen día Pep cambió el tono de sus declaraciones. Una de sus declaraciones más sonadas fue en la sala de periodistas del estadio Santiago Bernabéu donde arremetió contra la prensa y Mourinho diciendo: “En esta sala Mourinho es el ‘puto jefe’ y el ‘puto amo’”, en respuesta a la acusación del entrenador portugués, quien aseguró que “Guardiola no respetó al árbitro de la final de la Copa del Rey quien anuló correctamente un gol de Pedro, por fuera de juego”.

Mourinho no se quedó callado y volvió a atacar: “hasta ahora había dos grupos de entrenadores, uno muy pequeñito que no hablan de árbitros y otro grande en el que está él, que critican a los colegiados (jueces) cuando tienen importantes, pero que también los halagan cuando hacen un gran trabajo. Ahora con las declaraciones de Pep entramos en una nueva era, es el tercer grupo que solo tiene una persona, que es él, y que critica el acierto del árbitro. Nunca lo había visto en el mundo del fútbol”, señaló.

Atras de Mou fue a la sala de prensa Guardiola. El catalán, cansado de tantos ataques, no se guardó nada.

 Expresó que “fuera del campo” su colega portugués “ya ha ganado, como lo ha hecho durante todo el año y lo hará” por lo que, precisó, le regalo su “champions particular. Dentro del campo veremos qué pasa. Yo también puedo sacar una lista de agravios comparativos que no acabaríamos nunca. Yo no tengo secretarios ni ayudantes que me apuntan todas esas cosas”.

Previo es este nuevo choque, el provocador Mourinho volvió a poner todo de su parte para calderar el ambiente al decir que el Bayern que era el mejor equipo del mundo era el Bayern de Jupp Heyncker pero que ahora, con “un nuevo entrenador” –no consideró necesario mencionar el nombre de Guardiola– no sabía si seguía siendo igualmente bueno.

Guardiola también parece darle enorme importancia a su nuevo duelo contra Mourinho como lo muestra el hecho de que, en el partido de la Bundesliga contra Friburgo, echó mano de las rotaciones dejando en el banquillo a seis titulares habituales.

En lo personal, Guardiola no podrá contar mañana en la final con el lesionado Thiago Alcántara. Bastian Schweinsteiger, que dio el susto en el partido contra Friburgo cuando tuvo que ser sustituido por un golpe en el tobillo, parece que podrá ser de la partida.

El duelo vuelve a estar planteado. Ayer, como hoy, Mou y Pep vuelven a reavivar su enemistad.


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