Ayer malos, hoy héroes, ¿mañana?

El repentino cambio de opinión de la gente y la prensa sobre determinados jugadores que eran defenestrados y pasaron, de la noche a la mañana, a ser fenómenos

Hace cinco años Uruguay fue cuarto en el mundo. Contó con el mejor jugador del Mundial de Sudáfrica 2010. En 2011 fue campeón de América. Clasificó a los mundiales juveniles y hasta alcanzó finales.

Pero como nada es eterno en el fútbol, bastó que llegara el tiempo donde los resultados no se dieron para que se escucharan las primeras voces en contra de todo lo realizado.

Y hubo un tiempo donde nada sirvió. La conformación de un grupo, terminar con viejos vicios, la organización, el recambio. Nada.

Uruguay entró al Mundial de Brasil 2014 por la ventana, se fue eliminado en octavos, decepcionó en la Copa América de Chile, y preocupó en los amistosos previos a las Eliminatorias. La sumatoria de hechos fueron suficientes para poner todo en tela de juicio.

Se volvió a hablar de que la selección era un club de amigos, que el técnico estaba "casado" con determinados jugadores, que había muchos que no justificaban su presencia.

Y como acá todo parece ser a golpe de resultados arreciaron los pedidos de jugadores: Iván Alonso, Gonzalo Porras, Rodrigo Mora.

Entre los futbolistas cuestionados figuraban Abel Hernández, el Tata González, Giorgian De Arrascaeta, Diego Rolan.

Pero resulta que bastó un partido, un abrir y cerrar de ojos, para que el ambiente de descreimiento se transformara en confianza absoluta.

Y resulta que los que venían a tomar mate o no podían jugar más, se transformaron en héroes.

Típico de un país con una cultura futbolística bastante especial y donde no se miden ni se toman en cuenta otros elementos a la hora de conformar un grupo.

No, acá se va de un extremo al otro sin pensar. Entonces ahora vale preguntarse: ¿Cómo es que el Tata no podía jugar más y ahora se convirtió en un héroe? ¿No será que siempre jugó igual pero no vieron su trabajo?

El repaso de la historia

Tabárez conoce de estas historias. Está habituado a convivir con la ligereza de los comentarios. Con aquello de que ayer fueron espantosos y al otro día admirados como héroes. Alcanza con repasar su era al frente de la selección.

En 2006, cuando lo invadieron a pedidos, salió al cruce diciendo: "En este momento hay una selección y la selección es esto, los que están y sigan respondiendo van a seguir adelante. No voy a citar jugadores para probar. Esto debe tener continuidad".

Un año después en una nota con 180 reveló: "Nosotros tenemos que agrandar el espectro pero nos cuidamos mucho de no citar por citar. Y otra cosa que hacemos a nivel de cuerpo técnico, es que todas las citaciones, programas y partidos de preparación, es pensando que vamos a estar en Sudáfrica. Y no pegar manotones de ahogado como citar a un jugador que tiene una edad que va a ser problemático que llegue al Mundial".

Y agregó: "Es por eso que las citaciones se repiten y los jugadores son, en su mayoría, jóvenes. Siempre hay que darle paso a ellos, ese es el camino de la selección.

En el proceso clasificatorio para 2010 Uruguay perdió en Lima y las críticas fueron durísimas. Tabárez respondió: "Más allá de que me coma uno, dos y hasta los tres cambios, yo sabía que Suárez es Suárez, no el jugador que jugó en Perú. Por eso lo mantuve tanto y por eso se le reiteró la confianza para el otro partido. Porque más allá de algunas virtudes, que los sabios de turno las ponen a cada rato sobre el tapete, lo que no le puede faltar a un entrenador es la memoria y el respeto por sus futbolistas. No ser incondicional pero sí, cuando uno sabe los puntos que calza, les puede aceptar un mal partido y lo tiene que bancar".

En el siguiente proceso se volvió a insistir con nuevos nombres. Pero Tabárez mantuvo el mismo criterio.

"Escuché que determinados jugadores tienen que salir porque tienen determinar edad y se proponen a jugadores que tienen la misma edad, ni los unos ni los otros están descartados. Nosotros tenemos críterios con los que venimos trabajando desde hace tiempo y les puedo asegurar que no somos obsecuentes ni fundamentalistas pero sí nos vamos a seguir apoyando en esos críterios y en las personas que han convertido este camino la mayor parte del tiempo", expresó el 29 de octubre de 2012.

Agregó: "Lo que pasa que yo me autocalifico de lento para estas cosas porque no estoy para decir saco a este y pongo a este, no es cuestión de probar por probar cuando no tengo elementos de juicio que me den la seguridad que ese es mejor al que supuestamente pueda sacar".

Así las cosas, se llegó al inicio de un nuevo proceso cargando la pesada mochila de no contar con Luis Suárez y Edinson Cavani.

El descreimiento era generalizado. En el lapso entre la citación y el viaje se pidió a William Ferreyra argumentando que era un futbolista que jugaba todos los días en La Paz.

Otros insistieron con Iván Alonso que había jugado en la altura de México.

Pero Tabárez fue con los suyos. Y los que ayer eran malos, se transformaron en héroes. La gran interrogante es adivinar cómo podrán ser catalogados mañana.

Uruguay enfrenta a Colombia. La gente se embaló. La tendencia marca que el equipo debe ganar por el mero hecho de ser local.

Pero cuidado. Tal vez los aficionados vayan al Estadio pensando en ver un equipo que pase por arriba a su rival y se encuentra con otro planteo, más pensando en limitar a Colombia que en atacar. Entonces, aquellos que eran héroes se transformaran otra vez en villanos. Hay que ir despacio. Esta historia es demasiado larga para opinar a la apurada.


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