Así juegan los botijas

La sub 20 celeste mostró un patrón de juego definido a lo largo del torneo de Corea del Sur

La selección uruguaya sub 20 sigue en carrera en el Mundial de Corea del Sur luego de sortear una complicada llave de cuartos de final ante Portugal, al que le ganó ayer por penales (5-4) luego de que el partido terminara 2-2 tras los 90 minutos de juego y los 30 de alargue.

El encuentro dejó ver algunos rasgos del equipo de Fabián Coito que han sido patrones de juego en el torneo asiático.

Uno de ellos son las salidas desde el fondo. Aunque en esta ocasión, de entrada, tuvo una falla por parte de Federico Valverde, quien fue presionado por tres delanteros que le quitaron la pelota y marcaron el 1-0.

De todas formas, esa propuesta, de tocar desde atrás, había salido bien y fue destacada en los anteriores partidos –el arquero Santiago Mele dijo que lo intentaban porque tenían condiciones para hacerlo–, y pese al golpe se mantuvo la propuesta.

El equipo celeste volvió a mostrarse fuerte en las pelotas quietas al llegar al gol de la igualdad por esa vía en un tiro de esquina en el que los uruguayos le ganaron dos veces a los lusos.

También los dirigidos por Coito reiteraron el juego por las bandas, con llegadas hasta la línea de fondo para hacer los centros. Así fue la jugada del penal a Canobbio que Valverde convirtió en el 2-2.

En la defensa, Rogel y Bueno volvieron a realizar una gran presentación, con el segundo de ellos marcando un gol y el penal que valió el triunfo celeste.

En ataque, Schiappacasse no tuvo gol pero volvió a dejar todo, al igual que Canobbio.

El equipo también mostró que supo reponerse de estar dos veces abajo en el marcador, algo que no le había ocurrido en el certamen, y también mostró una gran fortaleza anímica en un momento crítico de la serie de penales, para llevarse el triunfo y ahora ir por un lugar en la final.

Las claves de Uruguay

El arco: Mele en gran nivel

Pese a que en los 90 minutos recibió dos goles, en los que no tuvo nada que hacer, Mele fue la figura de Uruguay ante Portugal al atajar tres penales consecutivos en la nueva tanda puesta en práctica por la FIFA. El guardameta de Fénix ha estado a la altura del Mundial y es una garantía para sus compañeros de la defensa.

La zaga: de memoria

A diferencia de los que pasó en el Sudamericano de Ecuador, la línea de cuatro de la sub 20 se conoce de memoria y así juega: José Luis Rodríguez, Santiago Bueno, Agustín Rogel y Mathías Olivera son indiscutidos en una defensa que demostró sólidez en su área y presencia ofensiva a la hora de pasar al ataque, principalmente en el juego aéreo y en subidas de los laterales.

El doble cinco: Valverde-Bentancur

Es el toque de distinción del equipo: el doble 5 de Federico Valverde y Rodrigo Bentancur marca un diferencial con respecto a otras selecciones uruguayas contemporáneas. Ambos futbolistas se destacan más por el buen pie que por la marca y en este Mundial comenzaron a consolidar una sociedad que ilusiona mucho de cara al futuro de la Celeste.

El ataque: con altibajos

En los rendimientos ofensivos la sub 20 mostró puntos altos y bajos. Schiappacasse, en base a su esfuerzo más que a su efectividad, es de los más destacables. Luego, Canobbio tuvo buenas actuaciones, al igual que Bosselli y Ardaiz. En tanto, siempre se espera un poco más de Amaral, que estuvo lesionado, y De La Cruz.

El banco: a la altura

Las lesiones y las sanciones obligaron a Coito a realizar cambios en su 11 base. Carlos Benavídez es uno de los que suma más minutos, sustituyendo a Waller y a Bentancur, y respondió en buen nivel, al igual que otros que fueron titulares como Marcelo Saracchi, Canobbio, Ardaiz y Juan Manuel Boselli.


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