Así fue la negociación que terminó con Domínguez presidente y Valdez en FIFA

Valdez se bajó de pero se ocupará un lugar en el Ejecutivo del máximo órgano; Domínguez será elegido hoy como presidente
Alejandro Domínguez será elegido hoy como presidente de Conmebol para los próximos cuatro años. Así se definió ayer en la reunión de Consejo Ejecutivo de ayer, cuando el uruguayo Wilmar Valdez confirmó que bajaba su candidatura. A cambio, la delegación uruguaya negoció que Valdez ocupe el nuevo lugar para Sudamérica en el Comité Ejecutivo de FIFA, que se creará una vez que se aprueben las reformas de estatuto del organismo, el 26 de febrero.

Así lo confirmó ayer a Referí Alejandro Balbi, secretario general de la AUF. "Es una muy buena noticia para Uruguay", comentó Balbi a Referí desde Asunción, argumentando que tener un lugar en el Ejecutivo es clave para la candidatura para organizar el Mundial 2030.

El Ejecutivo de la FIFA está integrado por 24 miembros, y Sudamérica hoy tiene un solo lugar, el brasileño José Sarney, luego que fuera detenido Juan Ángel Napout y renunciara Marco Polo del Nero, requerido por la justicia de EEUU. Lo negociado en Asunción ayer es que el argentino Luis Segura -presidente de AFA- y el paraguayo Domínguez ocupen los dos lugares vacantes, y Valdezel nuevo cupo.

Domínguez presidente
Lo de ayer fue un capítulo más de una elección que llevó mucha negociación tras bambalinas. Domínguez, ex mano derecha de Juan Angel Napout, continuará la línea paraguaya de la conducción, incambiada aún después del escándalo del FIFAGate, que además de toda la vieja guardia del organismo tiene preso a Napout y al anterior presidente Nicolás Leoz bajo prisión domiciliaria.

La cuenta

La cuenta de Valdez era clara. Tenía que conseguir, como mínimo, cinco votos, incluyendo a Brasil o Argentina, sabiendo que es imposible dirigir el fútbol sudamericano con los grandes fuera del barco.

Brasil estaba de movida fuera de la cuestión. Los norteños tienen una alianza histórica con Paraguay, que los ha llevado a ser la fuerza detrás de escena de los presidentes paraguayos. Ni la bomba atómica del Fifagate y la crisis interna en la CBF –Marco Polo del Nero sigue como presidente pese a estar requerido por la justicia de EEUU- lograron cambiarlo.

Colombia rápidamente se alineó con el eje Paraguay-Brasil. Quedaban siete votos a los cuales recurrir, casi sin margen de error.

Una de las primeras estrategias fue sumar a Argentina, y de hecho Valdez se reunió en alguna oportunidad en el verano con Marcelo Tinelli y con Rodolfo D'Onofrio, su aliado, intentando acercarlos a su lado. La idea: si ellos significaban la renovación en Argentina, ¿por qué no sumarlos a la candidatura renovadora en Conmebol?

La caída de Argentina

Sin embargo, una de las grandes derrotas de la candidatura de Valdez llegó el día de las elecciones de la AFA. Tinelli no era un tiro ganado, pero era una chance de renovación. El escándalo de aquella elección aplazó los comicios por seis meses, pero la consecuencia práctica para Conmebol fue asegurar en las elecciones de mañana el continuismo de Segura, y el acuerdo con Domínguez. Eso, en la práctica, desterró las chances de Valdez

Apesar de tener una candidatura herida, el uruguayo siguió camino. Perú -otro que tuvo una revolución tras la caída de Manuel Burga- fue uno de los primeros en sumarse. La primera lectura fue clara: Perú es el otro mercado donde Francisco Casal tiene los derechos del fútbol. Sin embargo, el razonamiento quedó cuestionado tras la reunión de presidentes de clubes organizada por Peñarol. Para el entorno de Valdez, la reunión tuvo el visto bueno del empresario como venganza por no darle los derechos de los torneos sudamericanos. "Parece mentira, desde Chile me llama un dirigente porque le dicen que no vote a Valdez porque está alineado a Casal, y mientras tanto acá en Uruguay le pone una bomba a su candidatura apoyando esa reunión", le dijo por esos días a Referí un dirigente cercano al presidente de la AUF. En todo caso, en la recta final es claro que Casal no jugó a favor de Valdez.

El frente interno

Por esos días, además, el propio voto de Uruguay quedaba en duda. O más bien, el peso real del voto. Porque a pesar de que se había votado en diciembre el apoyo a Valdez, la reunión de clubes mostró a un Uruguay dividido, debilitando más una candidatura que zozobraba. Lo dejó entrever el presidente de Peñarol Juan Pedro Damiani: mantenía su voto, pero como sabía que Valdez no tenía chance, aceleraba para conseguir cambios por otro lado.

Por allí estuvo la lectura de la asamblea de la AUF la semana pasada: ratificar el apoyo a Valdez como uno de los últimos cartuchos para relanzar su candidatura.

No todo eran malas noticias: la semana pasada, Ecuador le daba el voto a Valdez. La cuenta daba tres. Pero había otros votos más entreverados: Chile, otro país en crisis política tras la salida de Jadue, y Bolivia, con su nueva directiva recién reconocida por Conmebol bajo mandato de Valdez. Ninguno de esos votos estaba seguro –de hecho el apoyo de Bolivia dependía de quien fuera la persona que votaría el martes-, pero Valdez esperaba cerrarlos en las horas previas a la elección en Asunción.

El golpe final

Las gestiones siguieron y se pasó a hablar con Venezuela. Sin Argentina, era el voto 6, lo que le daba la mayoría. Aunque un gobierno sin los grandes era inviable, el peso de la mitad más uno le permitía negociar con fuerza por una lista de unidad que lo favoreciera. Pero Venezuela no aceptó, y fue por la opción del consenso encabezada por Domínguez. Para peor, el presidente de la Federación Venezolana dijo públicamente que Valdez se bajaba, pese a que el presidente de la AUF nada había dicho en público. Y le quitó esa herramienta de negociación política en las últimas horas.

Mientras Valdez buscaba sus votos, Domínguez pasaba a repartir los principales cargos para asegurarse los votos.

Al final la victoria fue de Domínguez, y hoy se pondrá en el papel. Pero en la derrota, Valdez terminó anotándose un gol en la hora.

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