Así fue el calentamiento celeste en el hotel

En el comedor del Sheraton, los jugadores uruguayos trotaron y ya realizaron ejercicios con pelota; intimidades de la previa

Hay calma en el lobby del Sheraton. Un montón de periodistas, un puñado de hinchas consumen las horas previas al arranque del partido. Con la ansiedad atada a la correa.

Antes del almuerzo, los jugadores comienzan con ejercicios físicos. En el comedor del hotel. A puertas cerradas, claro. Trotan y se ejercitan con pelota.

El almuerzo está previsto a la hora 13.30. Lo de siempre. Pastas con pollo o salmón. Frutas de postre.  

La noche, tensa por un grupo grande de hinchas peruanos que se arrimó al hotel a meter barullo, ya es parte de una anécdota. “Los jugadores están en el piso 11 del otro lado al que los hinchas apuntaron para hacer ruido. Se sentía algo, pero no tanto como para cortarles el descanso”, contó a El Observador un allegado de la delegación.

Sí lo sintieron periodistas y delegados. Es que el hotel está en pleno centro, en Paseo de las Américas enfrente al palacio de Justicia donde flamea la bandera peruana. El estadio está a cuatro cuadras.

¿Cómo se solucionó todo? Llegó la policía y los empezó a correr de a poco. Se terminaron de disipar con un par de chorros de un coche cisterna. 

Dicen que el centro se pone feo de noche. El periodista necesitaba comprar una pasta de dientes anoche. “Ahorita no vaya a salir, espere a mañana”, le aconsejó la recepcionista del hotel. Desde el piso 11 del mismo, el movimiento que ofrece la avenida Garcilazo de la Vega mete, cuando menos, respeto. Las prostitutas charlan y súbitamente intercambian empujones. Los proxenetas dan vueltas y vueltas.

“El centro se puso feo hace tiempo”, cuenta un taxista. “Ahora la mejor zona para hospedarse y poder salir de noche es Miraflores”, explica. En Lima anochece a eso de la hora 18.30.

Un clima atmosféricamente húmedo y espeso por el calor de los hinchas esperan a los celestes esta noche. Aunque ellos están concentrados en lo suyo, tutelados por las luminosas arañas del comedor del Sheraton.

Almuerzo y siesta mientras Lima toma color

Sobre la hora 15 el plantel uruguayo terminó de almorzar. Los jugadores se fueron a descansar a sus habitaciones y la ciudad se pinta de rojo y blanco.

Solo el Ruso Pérez y Gastón Ramírez accedieron al lobby donde quedaban un puñado de hinchas. El Ruso hablaba por teléfono y a la pasada se sacó un par de fotos. Ramírez cumplió con el pedido de todos.

El resto se fue por atrás junto al entrenador. Afuera el clima está 100% húmedo. Una llovizna bien fina cae de vez en cuando. El hotel está rodeado de policías, protegido por un vallado y con inspectoras de tránsito.

Pero bien cerca, en ese y otros puntos de la avenida Paseo de la República ya empezó la venta ambulante de productos para alentar a la selección peruanan.

Hay remeras, gorros, bufandas y bocinas. El ruido de las bocinas se suma al del tránsito que tiene fama de ser de los peor ordenados del mundo. La zona es bien céntrica. El estadio está unas cuadras más adelante.

Un par de hinchas uruguayos grafica la situación: "Si te los agarrás mano a mano te dicen 'vamo' arriba, que gane el mejor', pero si son grupos de seis o más empiezan con esa de 'los vamo' a matar, les vamo' a ganar'".

Y todavía faltan varias horas para que arranque el fútbol.

entrenamiento de seleccion uruguay en el hotel

Fuente: Pablo Benítez, enviado a Lima, Perú

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