Arrancó con intensivo de línea de tres

Jorge Fossati volvió a Los Aromos, habló mucho, motivó a los jugadores y realizó un teórico-práctico en los dos turnos como para que Peñarol encuentre el rumbo

Entre la llamada del presidente Juan Pedro Damiani para ofrecerle el cargo de entrenador de Peñarol, terminar la cena con la familia –con la que disfrutaba del descanso en Punta del Este– y sufrir el final del clásico del básquetbol (es fanático de Goes, que perdió ante Aguada), todo eso después de la hora 22, la noche del lunes se hizo larguísima y la mañana del martes empezó muy pronto.

Menos de seis horas de descanso fueron suficientes para comenzar ayer de mañana bien temprano en Los Aromos su segundo ciclo como entrenador de los aurinegros. Con toda esa carga emotiva que acompaña volver a un lugar que marcó la carrera del futbolista y del entrenador.

El regreso de Jorge Fossati, al mismo complejo deportivo –renovado por las obras que fueron dejando los diferentes entrenadores que pasaron por el club– que pisó por última vez en diciembre de 1996, transmitió sensaciones especiales para el director técnico que no disimula su simpatía por Peñarol pero apenas le preguntaron por sus sentimientos con el club marcó la distancia propia que exige el profesionalismo. “¿Hincha? Yo soy hincha de Goes. Ser técnico es una cosa y ser hincha es otra. Peñarol es especial, pero acá soy técnico”, puntualizó y marcó la cancha de entrada, por las dudas.

Para que no se confundan los roles. El trabajo y los sentimientos pueden compartir una parte del mismo camino, pero no pueden entrelazarse completamente ambos en el mismo rumbo como si fueran uno solo.

Poco después de las 8 de ayer ya estaba en Los Aromos. Fotos. Saludos. El reencuentro con viejos amigos. Enseguida puso en marcha un proyecto dificilísimo, aunque Fossati se encargó de minimizar lo que tiene por delante, probablemente para no cargar con más peso una mochila que de por sí es pesada. En tres meses y medio (el Clausura comienza el próximo fin de semana y culmina en la primera quincena de mayo) tiene que conseguir de Peñarol lo que no pudieron Diego Alonso y Jorge Goncálvez en los últimos ocho meses, para retener el título del Uruguayo.

Por esa razón, arrancó con todo; doble horario ayer y hoy y media concentración, con un intensivo en el entrenamientos tácticos para que los jugadores comprendan lo que el técnico quiere para el buen funcionamiento del equipo y con charlas de motivación para recuperar la confianza de un equipo que el DT considera que tiene capacidad futbolística para pelear el título.

Antes de que salieran por primera vez a la cancha en la mañana de ayer, mantuvo una charla de 45 minutos con el plantel y sus colaboradores.

Ni la lluvia detuvo el doble turno, que de mañana arrancó con un intensivo de línea de tres. Fossati utiliza como figura táctica una formación con tres defensas, cinco hombres en el medio (dos carrileros y tres volantes por adentro) y dos delanteros. Y a eso dedicó todo su tiempo.

En la cancha, una y otra vez explicó los conceptos básicos para desarrollar el 3-5-2, un sistema que exige mucha concentración y entrenamiento. Fue a puro ensayo y error. Paró una y otra vez el trabajo para corregir. Les explicó a los zagueros cómo y cuándo tienen que cubrir los espacios, cuándo debe tirarse atrás el que sobra para no dejar estirado el equipo.

Un teórico-práctico en espacios reducidos, porque trabajaron en la cancha número 2 de Los Aromos, la que tiene menor dimensión. Le dio la pelota al rival y ejecutó la presión sobre la salida del rival.

Empezó los trabajos tácticos con una oncena integrada por los veteranos del plantel. Una forma de respetar la trayectoria, pero eso no quiere decir que sea el equipo que debutará el domingo a la hora 20.30 ante River en el Centenario.

Por lo visto en el Apertura, difícilmente Pacheco y Zalayeta jueguen juntos. Los dos le quitan sorpresa y velocidad al ataque. En los 11 tendrá un lugar Jonathan Rodríguez. Como carrileros apostó ayer por dos jugadores con más vocación defensiva que ofensiva. Luego terminó con Jorge “Japo” Rodríguez.

El equipo volverá a trabajar hoy y el DT comenzará a definir la oncena. Lo que sí no tiene vuelta es la línea de tres.

El golero

El arco será de Castillo. “Juan (Castillo) recorrió un camino sobresaliente en su carrera. Los grandes futbolistas tienen lugar en mi equipo”, dijo el técnico y acabó con cualquier especulación.

Llega Ifrán y un 9

Peñarol tiene todo arreglado para que el delantero Diego Ifrán se transforme en jugador del club. Real Sociedad se hará cargo de su sueldo. El delantero, que fue pretendido por varios clubes, pidió para jugar en Peñarol. Por su parte, en la charla telefónica que mantuvo el lunes (fue a través del altavoz del teléfono de un dirigente), Fossati solicitó a los dirigentes un punta de área. Ese es el único refuerzo que quiere.

El club empezó a buscar.

Arrancó Fossati sin misterios –no habrá más puertas cerradas– y con un solo objetivo: solucionar en tres meses y medio todos los problemas de Peñarol. Si lo consigue, se recibirá otra vez de héroe.


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