Argentina y un técnico que admite las "baboseadas"

El técnico de la selección de Argentina dijo que el partido ante Uruguay “no es un clásico”

Humberto Grondona ya es un hombre grande. Pero le siguen llamando Humbertito. Porque fue, es y seguirá siendo siempre el hijo de Julio Humberto Grondona, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) desde 1979 hasta su muerte el 30 de julio de 2014. Humbertito es actualmente el técnico de la selección sub 20 de Argentina.
El miércoles lanzó una frase que calentó el ambiente previo al último partido del hexagonal final del Sudamericano sub 20 entre Uruguay y Argentina, encuentro que definirá al campeón. Dijo Grondona que “el partido del sábado (mañana) es el más lindo de todos aunque no sea un clásico. Nuestro clásico es con Brasil”.
Los uruguayos lo sintieron como si les hubieran apuñalado el orgullo. La susceptibilidad a flor de piel. Las redes sociales explotaron, también los periodistas, y Carlos Nicola, colaborador del entrenador celeste Fabián Coito, expresó que Grondona sabía poco de fútbol por decir eso.
De inmediato surgieron los recuerdos. Googleando antecedentes de Humbertito, salta aquel Sudamericano sub 17 de 2013, cuando el técnico argentino justificó que sus futbolistas “babosearan” a los uruguayos tras un partido en que los favoreció el resultado. “Prefiero ir al Mundial antes que ganar el juego limpio”, dijo entonces Grondonita, porque también es llamado de esa forma.
O su pasaje, para muchos polémico, por las divisiones juveniles de Nacional en la década de 1990. En esa época, el uruguayo César Vega trabajó con Grondona. Vega es actualmente entrenador de las selecciones sub 18 y sub 20 de la segunda división de México y se encuentra en Montevideo. Observó el partido que Argentina le ganó 3-0 a Paraguay y El Observador lo consultó sobre la personalidad de Grondona.
“Todo lo que dice Humberto tiene una trascendencia mayor. Pero es una muy buena persona que tiene un temperamento que a veces lo desborda”, dijo Vega.
Vega, exzaguero de Danubio y de la selección uruguaya entre otros, conoció a Grondona en 1988, cuando jugaba en Mandiyú de Corrientes: “Él era el ayudante técnico de Chiche (Osvaldo) Sosa. Era un gurí y yo no sabía que era el hijo de Julio Grondona. Después me dio oportunidades de trabajar en Argentina y en México; tengo una gran relación con él”.
Agregó que “meter un ambiente de misterio y chisme por algo que dijo al pasar no me parece. Además, todos sabemos que no es lo mismo un partido entre Argentina y Brasil que entre Argentina y Uruguay. Por supuesto que adentro de la cancha nos queremos ganar, pero después hay amistad, confraternidad; nos llevamos bien entre uruguayos y argentinos”.
“Creo que tampoco lo dijo por no reconocer la jerarquía del fútbol uruguayo”, expresó Vega, quien vive en México desde hace 13 años y trabajó en la selección mayor y en las juveniles del país azteca.
Desde su punto de vista de entrenador y docente, Vega señaló que deben “impulsar a los jugadores para que den un buen espectáculo. Están en una etapa de formación, que no solo incumbe la parte futbolística, sino también la personal. Que jueguen adentro de la cancha y ojalá que gane Uruguay, porque más allá de la amistad que tengo con Humberto, soy uruguayo”.
Entiende que Uruguay “necesita salir campeón y por eso a esto hay que llevarlo por el lado del deporte. Además, la FIFA está mirando todo y no tiene la misma repercusión mundial un incidente entre jugadores sub 20 de un partido Alemania-Holanda, por ejemplo, que Uruguay-Argentina. Las sanciones para nosotros son 10 veces más grandes, hay antecedentes”.
Las palabras del técnico uruguayo Fabián Coito estuvieron acordes a lo que expresó Vega. Consultado el miércoles tras el partido que Uruguay empató sin goles contra Colombia sobre los dichos de Grondona, señaló: “No opino de las declaraciones, no voy a opinar de opiniones... Si piensa que no es clásico, no pasa nada”.
La cautela de Coito no es nueva: también bajó las revoluciones del enfado general después del partido del grupo contra Venezuela, cuando el árbitro boliviano Alejandro Mancilla otorgó el empate de los celestes en la hora y después lo anuló tras la presión de los venezolanos.
Es la actitud a seguir. Si Grondona dijo lo que dijo porque realmente cree que no es un clásico o lo hizo para chicanear, solo él lo sabe. Lo real es que los partidos se definen en los arcos.


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