Aprender a ganar sin Suárez

Tabárez ensayó y dejó casi definido el equipo para enfrentar a Venezuela con la baja de Luis Suárez que, cada vez que se ausentó, el equipo no supo ganar partidos a nivel oficial

Con toda esta locura mediática de los millones de euros que se manejan por el pase de Luis Suárez, el amistoso contra Francia y las finales del campeonato Uruguayo parecieron dejar a un segundo plano la compleja realidad de la selección uruguaya.

Necesitada de puntos, la celeste tendrá que iniciar la remontada final en Venezuela. Pero con un detalle que, si bien en los primeros tiempos pasó desapercibido, ahora que llega la hora de la verdad se siente: la baja de Luis Suárez.

A simple vista el tema tiene dos aspectos, el primero futbolístico y el segundo estadístico.

En el amistoso contra Francia quedó claramente establecido que Uruguay es un equipo con Luis y otro completamente opuesto sin él.

Y por eso su baja ante Venezuela eleva el nivel de preocupación. Es verdad que Tabárez no se detiene a pensar en el problema sino que aplica todos sus sentidos en resolverlo. Pero esta vez la misión no será sencilla.

Es que, al margen del poder goleador de Edinson Cavani y la vigencia de Diego Forlán, Suárez es Suárez con toda esa aureola que lo rodea.

Tener a Luis en cancha implica un plus. El rival sabe que del otro lado se está cambiando un tipo con un instinto terrible para el gol. Los zagueros tienen claro que tendrán que luchar contra un tipo mañero que no se las hará sencilla.

Luis absorbe la presión de propios y extraños porque, por su forma de vivir y jugar el fútbol, requiere siempre de atención. Eso permite a los demás jugar con mayor libertad.

La primera opción la tienen Diego Forlán y Edinson Cavani. En el amistoso contra Francia, no se conectaron demasiado. Ninguno de los dos reúne las características que tiene Luis.

Cuando ingresó Suárez arrastró a toda la defensa francesa con su potencia física.

Pero el tema es que no estará y Tabárez terminó de ensayar de cara al duelo contra Venezuela con Forlán y Cavani.

El segundo aspecto de tener que aprender a jugar sin Luis es lo que dice la fría estadística. Y los números marcan una realidad, que como todo en el fútbol se puede romper, pero que existe: sin Luis, Uruguay no supo ganar partidos a nivel oficial.

La primera vez que la celeste debió jugar sin el goleador de Liverpool fue el 14 de octubre de 2008, por las eliminatorias, ante Bolivia en La Paz. Uruguay terminó igualando aquel partido de atrás 2 a 2.

Debieron pasar dos años para que Suárez se viera impedido de jugar otro compromiso. Ocurrió el 6 de julio de 2010, en el Mundial, ante Holanda por las semifinales del Mundial.

A Luis lo habían expulsado ante Ghana por la recordada mano que evitó el gol de los africanos.

Los celestes perdieron 3-2 contra Holanda y quedaron relegados a pelear por el tercer puesto.

Debido a que el técnico Oscar Tabárez lo había convocado para disputar los Juegos Olímpicos, no lo llevó al amistoso contra Francia jugado el 15 de agosto de 2012 en Le Havre.

Uruguay igualó 0-0 aquel partido en el que se se vivían los coletazos de su polémica con Patrice Evra.


Y finalmente el 7 de diciembre de 2012 el equipo celeste viajó al infierno de Barranquilla donde fue goleador 4-0. Luis no jugó debido a que se encontraba suspendido.
Mejor le fue a los celestes jugando partidos amistosos con la ausencia de Luis Suárez, pero esa historia no cuenta. Los nervios son totalmente diferentes.

Los números son elocuentes.  Uruguay deberá afrontar el partido más importantes de los últimos años del proceso con la baja de su delantero más influyente.


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