Aprende a ser líder

Racing enfrentó a Juventud cargando la mochila de puntero al que no pudo superar

Los fines de semana comenzaron a ser distintos para Racing. El mirar la tabla desde determinado lugar plantea desafíos impensados al inicio de la temporada. Primero cargar con una mochila desconocida para la inmensa mayoría de sus jugadores: salir a pelear por mantener el primer lugar de la tabla.

No es un detalle menor. Cambia la presión. Se podrá decir que están acostumbrados a estas batallas para salvarse del descenso. Pero es distinto. Para defender el primer puesto se debe proponer desde el punto de vista futbolístico.

En segundo término los rivales plantean dificultades. Racing pasa a ser el rival a vencer y eso genera un incentivo en los jugadores que lo enfrentan.

Y en tercer lugar las dificultades que le plantearán los equipos rivales. Estarán aquellos que lo presionarán, otros que lo van a esperar en su campo, los que intentarán sorprenderlo y los que van a jugarle de igual a igual.

Racing salió a jugar ante Juventud sabiendo que si ganaba quedaba como único líder de la tabla. Un lugar desconocido para esta Academia.

Y lo intentó. Se paró rápidamente en campo rival. Dos centros tuvieron a Fernández cerca del gol. Pero claro, su afán lo llevó a quedar muchas veces expuesto.

Es que el equipo tiene tendencia ofensiva. Se para con cuatro en el fondo, que como uno de los dos laterales sube, se transforman en tres. Tiene dos volantes para contener y dos para atacar. Dudok es el que más se aplica al balance. Nicolini maneja los hilos del equipo. El tema es que ambos se paran en campo rival cuando el equipo ataca y ahí se genera un hueco. Es que Zavala ya no juega como el típico 8. Se para más arriba, por derecha mientras Juan Pablo Rodríguez va por izquierda.

Justamente esos espacios fueron aprovechados por Juventud. Superados los primeros sofocones que vivió Matías Pérez con Tabó, la visita se animó. Báez y Puerari aprovecharon los espacios. A los 5’ Porcari lanzó a Báez que aprovechó la duda de Brasesco para ir al mano a mano con Contreras, pero definió mal.

Y Racing se encontró con su primer fin de semana distinto. Se topó con un equipo que le cerró los caminos. Un central como Diego Rodríguez que sacó todo y la única forma que tuvo de llegar al gol fue con un pelota de balón detenido. Corrían 27 minutos cuando Malrrechaufe conectó de cabeza un centro de Juan Pablo Rodríguez para marcar la apertura.
Lejos de desmoronarse, Juventud llegó al empate 10 minutos después. Brasesco dejó picar la pelota y Báez lo fue a buscar con toda su potencia para llevarse el balón y sacar el centro atrás para que Puerari decretara el empate.

En el complemento Racing le tiró el peso de su localía a Juventud que no se amilanó.
La Academia se encontró con un equipo duro, bien constituido, con una defensa sólida, un mediocampo donde Romero y Duffard fueron leones presionando y robando balones.
Y arriba la velocidad de Puerari y la potencia de Báez para complicar y mantener en vilo a una defensa que no se mostró compacta.

Entonces el partido se transformó en el querer de Racing contra la estrategia de Juventud que terminó generando más acciones de gol aprovechando la desesperación del local.
Racing contó con una sola clara. Un tiro de esquina donde Carini salió mal y Tabó perdió el gol por el segundo palo.

Después las mejores fueron del elenco de Las Piedras lo que llevó al técnico albiverde, Mauricio Larriera, a pedir balance al grito de “estamos quedando regalados”.
La situación se agravó con la salida de Dudok por Carlos Díaz. Juventud tuvo una clara sobre los 24’ cuando Díaz perdió la pelota en el medio y propicio una contra que Báez no definió bien.

El empate lo celebró Juventud ante un Racing que, si bien se mantiene como puntero, camina por senderos desconocidos y va haciendo experiencia al andar


Fuente: Jorge Señorans pampajs@hotmail.com

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