Apareció Christians

El azul fue más que Trébol y le ganó 18-13 para clasificar a la final

Old Christians volvió a meterse en una final del Uruguayo buscando la revancha de 2012 y 2013, luego de ganarle 18-13 a Trébol  en una disputadísima semifinal.

Las cancha mojada y el viento determinaron el partido en el primer tiempo: cuando los equipos apostaron a jugar rápido por afuera cometieron errores de manejo que le impidieron sumar continuidad. Fue cuando jugaron por adentro que consiguieron más resultados, aunque dentro de un esquema de durísima lucha en los rucks.

El partido se daba allí, y por eso la posesión iba de lado a lado, con los sanduceros probando con un poco más de ritmo y velocidad que Christians, que en los primeros minutos no conseguía obtener en el scrum ni en el line y por eso no tenía no pelota ni cancha.
Fue tras una gran jugada en continuidad con el juego cerrado -que no es sinónimo de lento- que Trébol estuvo cerca del try, que no consiguió pero se llevó de premio un drop de Lijtenstein para el 3-0.

Christians mejoró en el tramo final. Corrigió la obtención y jugando con un poco menos de ritmo pero más cuidado de la ovalada en los rucks consiguió un penal para empatar, y luego pasar al frente con un gran try de Martinez viendo el espacio por la base tras un maul. El partido era de Christians, por leve margen, y por eso sumaba otro penal para el 13-3, aunque en la última Trébol descontó cuando volvió a obtener y jugar en campo rival: 13-6.

El secreto de Christians estuvo en que arrinconó al sanducero en la segunda parte. Obtuvo la pelota, lastimó con los forwards y no dejó salir a un Trébol que nunca encontró la vuelta: ni con el pie, ni con la obtención ni con el juego corto, por lo que fue sumando penales y finalmente quedándose con dos menos por amarillas. Christians buscó, aunque su rato de dominio no se tradujo en puntos todo lo que debería haber sido: 18-6 tras try de Bomio.

Trébol reaccionó y lo fue a buscar. No tenía claridad, pero Arboleya, que jugaba en una pierna desde el primer tiempo, encontró el casi único hueco defensivo de todo el partido en los azules para ganar la ventaja y luego jugar con Bulanti, que puso un 18-13 que devolvió la emoción.

Ya 15 contra 15 parecía que era el momento de Trébol, pero nunca encontró la vuelta para volver a quebrar a un Christians que fue más inteligente en los últimos minutos: usó mejor el pie y jugó con el suficiente control para sumar minutos en cancha rival, y hasta y tener alguna chance que no pudo aprovechar. Justa victoria del azul, que encontró el ritmo necesario justo en el momento del año que era más importante.


Fuente: Ignacio Chans @ignaciochans

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