Andrés Silva dio positivo por anabólicos

El atleta tuvo un resultado adverso en una prueba realizada en Uruguay el 2 de junio
El atletismo y el deporte uruguayo sufrieron un golpe durísimo ayer, luego que se supiera que Andrés Silva tuvo una prueba antidopaje "adversa" realizada antes de viajar a los Juegos Panamericanos de Toronto, y se enfrenta a una sanción que puede marcar el final de su carrera.

Como prueba "adversa" se califica lo que hasta hace poco tiempo se llamaba resultado "positivo" de la prueba antidopaje.

El resultado adverso se registró en un control de rutina realizado por la Organización Nacional Antidopaje el 2 de junio en Montevideo, durante la preparación para los Panamericanos, en los que el atleta terminó séptimo en la final de la prueba de 400 metros con vallas. Demoró tres meses en llegar, ya que los resultados se analizan en un laboratorio en Madrid.

Según investigó Referí, la sustancia es un anabólico, lo que expone al atleta a una de las sanciones más duras del código antidopaje, de cuatro años, lo que a sus 29 años podría marcar el final de su carrera.

Hoy Silva será recibido por la Organización Nacional Antidopaje para ser notificado y hacer sus descargos.

El atleta tenía un pie en el avión para viajar el jueves al Mundial de Atletismo en China, donde buscaría la marca para clasificar a Río 2016, que podía ser su último juego olímpico. Sin embargo, desde hoy será suspendido preventivamente para cualquier actividad.

Dopaje por anabólicos

Según pudo saber Referí por fuentes dirigenciales, que la sustancia encontrada sea un anabólico consituye una de las situaciones más graves dentro del código antidopaje, ya que sería muy difícil para el atleta demostrar que no sabía lo que consumía, debido a que se trata de sustancias utilizadas para mejorar la performance de manera ilegal. También sería mucho más difícil probar que el dopaje llegó por consumir suplementos alimenticios, como alega su entorno.

Cuatro años

La posibilidad de una sanción de cuatro años está enmarcada en el nuevo código antidopaje de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés), aprobado en 2015. En el texto es más flexible en cuanto a las posibilidades de apelación y de atenuación de las penas, pero también establece sanciones más altas. De ahí que, en primera instancia, la sanción pueda ser por cuatro años, aunque con un largo margen de maniobra según la actitud del deportista y de las pruebas que muestre de que actuó con buena fe.

En los casos de dopaje la responsabilidad objetiva es del atleta, lo que significa que es Silva quien debe demostrar que no consumió la sustancia o que no tuvo la intención de hacerlo. La teoría de los suplementos podría ayudarlo, pero que sean anabólicos lo complica.

¿Complemento alimenticio?

Ayer el atleta apagó su celular. Sin embargo, según informaron a Referí fuentes de su entorno, la explicación que dio es un complemento alimenticio que compró cuando viajó a Puerto Rico para competir en el Grand Prix de Ponce, como preparación para los Panamericanos, que se disputaron en julio.

"Cuando fue a Puerto Rico se trajo un suplemento alimenticio y lo consumió", sin saber que estaba en la lista de sustancias prohibidas, dijo a Referí una fuente de la CAU. La lista de sustancias prohibidas fue actualizada por la WADA en enero de 2015. Silva está bien, pero "muy sorprendido", agregó la fuente, que también informó que "hay que investigar el caso", para ver si se encuentran atenuantes, como ocurrió con el atleta estadounidense Tyson Gay, quien fue suspendido recientemente por cuatro años, pero luego la pena fue reducida a seis meses. (Producción Marcelo Decaux, Sebastián Amaya e Ignacio Chans) l