Andrés, el más grande

Silva se llevó el oro en 400 m vallas, batió su récord, también el de los Iberoamericanos en San Pablo y es el sexto en el mundo

Veintitres grados y seis décimas marca el termómetro en San Pablo. Andrés Silva se coloca en el andarivel 3 para correr la final de los 400 m vallas a la que clasificó el viernes con un crono de 51.22.

La planificación con su entrenador, Andrés Barrios, está clara. No dejar avanzar a los competidores de sus costados próximos, largar bien, mantener el ritmo y atropellar sobre el final. Todo salió de maravilla.

Fue la mejor carrera de Andrés en años. Voló sobre la pista paulista y logró su mejor marca histórica. No solo batió el récord nacional, sino que reventó el récord del Campeonatos Iberoamericanos que disputó –que llevaba 16 años–, sino que se metió entre los seis mejores tiempos del mundo. Una tarde soñada.

Para ver la magnitud de lo que logró el sábado el tacuaremboense, el tiempo de 48.65 es la tercera mejor marca sudamericana de todos los tiempos detrás de De Araújo (48.04) y Da Silva (48.28).

A su vez, en los pasados Juegos Olímpicos de Londres 2012, su marca había sido de 53.38, es decir que la mejoró casi 5 segundos.

Fue su segundo oro en la historia de los Iberoamericanos y el  tercero celeste, ya que Heber Viera había conseguido la primera.

De esa forma, y con la plata que consiguió Déborah Rodríguez, Uruguay consiguió su medalla número 17 en la historia del Iberoamericano: tres oros, cinco platas y nueve bronces.

Con toda la emoción
El himno uruguayo recién había terminado y la medalla dorada colgaba en el pecho henchido de orgullo.

“Aún me dura le emoción. Fue un momento muy emotivo para mí. Me acuerdo que hace dos años en este mismo torneo me desgarré en la primera valla y hoy (el sábado) pude conseguir el oro”, explicó el propio Andrés a El Observador al bajarse del podio.

“Estoy muy contento por el resultado, por la medalla y por el tiempo que registré. Esto es para todos los que me ayudan, porque por más que en la pista corro solo, hay muchas personas detrás de este esfuerzo. Entre ellos, Andrés Barrios mi entrenador, todos los auspiciantes, y en la parte médica Edgardo Barboza y Carlos Voituret, junto con Ana Paula”, agregó.

A su vez, recordó estos últimos tiempos. “Tuvimos la oportunidad en los pasados Juegos Odesur en Chile, entrenamos en España, realizamos una gran gira por Europa y todo salió perfecto en esta carrera. Pude bajar los 49.16 de mi récord, una marca que hace casi tres años que ni me aproximaba”.

Andrés hablaba igual que como corrió, a mil por hora.

“Esta marca me permite poder estar en la Diamond League. Si no voy este año, lo haré seguro el que viene”, expresó.

El mejor atleta uruguayo de los últimos tiempos, consultado acerca de que hoy está en el sexto puesto mundial de los 400 m vallas, indicó: “Es un orgullo enorme. Tengo 28 años y por ahí hay gente que cree que uno está en la cuenta regresiva. No es así. Solo hay que ser profesional y encarar todo con seriedad”.

Para Andrés, “ahora hay que seguir ganando experiencia y tratar de seguir bajando marcas. No bajar los brazos. Uno entrena en silencio, hace sacrificios y estos son los premios a todo eso. Este triunfo vino en un momento esperado”.

El uruguayo ahora viajará hacia Montevideo, llegará el domingo y el sábado que viene ya se subirá a un avión hacia Ciudad de México para tomar parte del Festival Panamericano.

Andrés dejó la pista con la sonrisa más grande de los últimos años. Sabe que cumplió con creces.
Andrés hablaba igual que como corrió, a mil por hora.

“Esta marca me permite poder estar en la Diamond League. Si no voy este año, lo haré seguro el que viene”, expresó.

El mejor atleta uruguayo de los últimos tiempos, consultado acerca de que hoy está en el sexto puesto mundial de los 400 m vallas, indicó: “Es un orgullo enorme. Tengo 28 años y por ahí hay gente que cree que uno está en la cuenta regresiva. No es así. Solo hay que ser profesional y encarar todo con seriedad”.

Para Andrés, “ahora hay que seguir ganando experiencia y tratar de seguir bajando marcas. No bajar los brazos. Uno entrena en silencio, hace sacrificios y estos son los premios a todo eso. Este triunfo vino en un momento esperado”.

El uruguayo ahora viajará hacia Montevideo, llegará el domingo y el sábado que viene ya se subirá a un avión hacia Ciudad de México para tomar parte del Festival Panamericano.

Andrés dejó la pista con la sonrisa más grande de los últimos años. Sabe que cumplió con creces.


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