Amigos después de aquella mordida

Evander Holyfield y Mike Tyson protagonizaron una sangrienta pelea en 1997 pero ayer promocionaron juntos una salsa de barbacoa en Chicago

Junio de 1997, Las Vegas. Evander Holyfield y Mike Tyson se vuelven a ver las caras. Está en juego el título de la Asociación Mundial del Boxeo de los pesos pesados. El combate termina en el tercer round en forma escandalosa cuando Tyson le arranca, de una mordida, un pedazo de oreja a su oponente.

Annie, la madre de Holyfield, le había vaticinado que la pelea más fácil de su carrera sería ante Tyson, el campeón mundial más joven en la historia de los pesados (tenía 20 años en 1986 cuando noqueó a Trevor Berbick).

“La gente que no puede controlarse en la vida en realidad es débil”, le dijo Annie, que murió en un accidente de tránsito en 1996.

Y Tyson ya era entonces un hombre fuera de control.

En noviembre de 1991, cuando se pactó por primera vez el combate entre ambos, Tyson fue condenado por la violación de la modelo Desiree Washington a seis años de cárcel.

Fue así que el combate recién se produjo el 9 de noviembre de 1996. Holyfield, de 1,89 metros de estatura y 1,98 de alcance de brazos, ganó por nocáut técnico en el penúltimo asalto.

Ya entonces Holyfield dejó al desnudo su costado sucio al cabecear a Tyson en más de una ocasión. De inmediato, se pactó la revancha y nuevamente se vieron las caras en Las Vegas.

Esta vez Tyson no dejó pasar por alto los cabezazos intencionales de Holyfield. Desbordado emocionalmente e impotente al querer hacer prevalecer su pegada mortífera reaccionó con una mordida. Y después con otra en la que le arrancó a su rival un pedazo de oreja que escupió sobre la lona.

Fue descalificado, multado en US$ 3 millones y perdió su licencia de boxeador por un tiempo.

Holyfield contó años después  que dos semanas más tarde coincidieron en un hotel y se saludaron amablemente para comenzar una relación de amistad que se mantiene hasta estos días.

En 2009 fueron entrevistados juntos por la conductora Oprah Winfrey y ayer volvieron a hacer una nueva aparición pública.

Fue en Chicago, en un supermercado donde Holyfield promocionaba una salsa de barbacoa a la que presta su nombre e imagen: Real Deal Holyfield.

Tyson pasó a saludar. Se abrazaron y posaron juntos.

“Amo a Evander, estaremos unidos de por vida”, dijo Tyson a lo que Holyfield agregó: “El aprecia que lo perdoné, pero él se perdonó a sí mismo”.  

Además del boxeo a Holyfield y Tyson los une el destino triste de haber amasado fortunas para luego perderlas.

La fortuna de Tyson fue estimada entre US$ 350 y US$ 400 millones. La de Holyfield en US$ 250 millones.

Pero ambos se encargaron de despilfarrarla en gastos insólitos. Holyfield compró una mansión con 109 habitaciones, sala de cine y piscina olímpica.

Tyson adquirió varias mansiones, autos de lujo y hasta dos tigres de Bengala.

Y ahora andan aprendiendo a ganarse la vida. Holyfield, quien peleó hasta los 48 años (se retiró en 2011), ahora anda vendiendo potes de salsa. Y Tyson estuvo hasta con Tinelli en Bailando por un Sueño... 


Fuente: El Observador

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