Amantes del riesgo

Con un equipo intencionadamente desbalanceado, Nacional le ganó un partidazo a Cerro para quedar como único líder del campeonato
Le gusta jugar con fuego. Desde la idea hasta la ejecución. Desde la conformación del equipo hasta la forma de cerrar los triunfos. El Nacional de Gustavo Munúa se enamoró del riesgo. De la adrenalina de vivir al límite. Del fervor que producen esos triunfos con gusto a agonía.

Y mal no le va: el domingo le ganó 4-3 a Cerro en el Parque Central y quedó como único líder del campeonato tras la disputa de la sexta etapa del Torneo Apertura.

El reto de superar la eliminación de la Copa Sudamericana no trastocó las ideas.

Nacional fue riesgo desde la concepción. Munúa ensayó ayer una variante táctica jugando con 4-1-3-2 con Sebastián Eguren como único volante de contención y como eje de equilibrio.

Un equipo intencionadamente desbalanceado, parafraseando al Maestro Tabárez cuando definió el estilo de juego de la selección de Chile en la Copa América.

El gran problema que se le presentó a los albos fue que apenas pisaron la cancha ya perdían 1 a 0.

La defensa durmió tras la ejecución de un tiro de esquina y cuando la pelota volvió a caer en el área, el Coto Corre tuvo el tiempo del mundo para vencer a Conde y poner el 1-0.

Pero como Nacional es riesgo desde que Munúa asumió la conducción técnico, estar en desventaja no le trastocó los papeles.

El equipo siguió saliendo del fondo por abajo con un golero sobre el que se asienta la estructura del manejo del balón a ras del piso.

El frente de ataque se amplió con la intensidad que le imprimieron Amaral y Barbaro.

Eso sí, el equipo quedó expuesto. Los zagueros mano a mano con delanteros veloces como Porta y Urruti.

Y Cerro trabajó bien el partido sobre la ventaja. Presionó la salida bien arriba y adelantó a Pellejero para comprometer la gestión de pelota de un Eguren que se hundía entre los zagueros para el armado inicial de las jugadas.

Pero Cerro falló en un ítem importante: la técnica de marca. Cometió muchas infracciones en el primer tiempo (13) y en todo el partido (26).

Eso le permitió al tricolor sentir la latencia del empate cada vez que atacaron.

Y la igualdad llegó a través de un polémico penal que Ubriaco le sancionó a Correa al defender a Iván Alonso en una pelota quieta.

El goleador, fiel a su estilo implacable, igualó el partido.

Lo que ambos insinuaron en ese primer período que terminaba igualado 1-1 se terminó de concretar en el complemento: partidazo. Tal vez el mejor que se haya jugado hasta la fecha.

Apenas había pasado un minuto del segundo tiempo cuando Eguren habilitó en largo a un Alonso que con sus 36 años superó en velocidad y reacción a Williams Martínez como si fuera un pibe para definir después como un veterano que se las sabe todas.

¿La remontada invitó a Nacional a trabajar el partido y a cerrarle los caminos al rival? Para nada.

Cerro creció de la mano de un Nano Ramos que jugó como para gritarle al mundo que el enganche no ha muerto.

El 10 de Cerro amasó la pelota, mezcló pausa y dribbling, asistencia al vacío y talento de potrero.

Tuvo un aliado de lujo: Luis Urruti, un puntero con alma de campito. Con freno y explosión. Imposible de decodificar para Romero que sufrió un martirio.

Urruti avisó encarando al Colo y superando en velocidad a Aja. Bastó que Nano Ramos lo dejara solo de cara a Conde para que igualara el partido.

El albiceleste hizo méritos para seguir de largo. Mejor dicho, Ramos hizo los méritos: metió un par de bombas que sacudieron la cima tricolor como cañonazos sobre una muralla.

Conde respondió primero. La fortuna quiso que en el otro intento la pelota suspirara cerca del palo.

Sofocado por los riesgos tomados, Nacional pudo respirar. Porque Amaral se mostró para todas. Porque encaró y siguió con jugadores colgados en el lomo. Porque hamacó la cintura y desparramó gente. Así puso una pelota al área, Alonso la bajó y Papelito puso el tercero.

Barbaro, que se había quedado, se volvió a enchufar y anotó un golazo que tenía pinta de telón en caída.

Pero Cerro se volvió a acercar mediante un penal bien ejecutado por Porta.

Al final, Nacional ganó. Con ideas firmes. Con riesgos asumidos que lo hacen vulnerable. Pero con un ataque que justifica su fuerza de líder.

La ficha

Nacional 4
Esteban Conde 6
Jorge Fucile 4
José Aja 5
Diego Polenta 6
Alfonso Espino 5
Sebastián Eguren 7
Santiago Romero 4
Rodrigo Amaral 8
Alejandro Barbaro 6
Iván Alonso 8
Sebastián Fernández 6
DT Gustavo Munúa

Cerro 3
Sebastián Fuentes 6
Rodrigo Izquierdo 4
Nicolás Correa 4
Williams Martínez 3
Lucas Hernández 5
Rodrigo De Oliveira 4
Richard Pellejero 6
Felipe Klein 4
Gonzalo Ramos 7
Luis Urruti 7
Richard Porta 4
DT Eduardo Acevedo

Cambios en Nacional: 36' Leandro Otormin (4) x J. Fucile –lesionado–, 80' Leandro Barcia x S. Fernández y 86' Matías Abero x A. Barbaro
Cambios en Cerro: 49' Andrés Barboza (4) x F. Klein, 75' Mauricio Alonso x R. Izquierdo y 84' Santiago Saúl x R. Porta
Cancha: Parque Central
Juez: Darío Ubriaco (6)
Goles: 2' N. Correa (C), 27' –de penal– y 46' I. Alonso (N), 59' L. Urruti (C), 69' S. Fernández (N), 74' A. Barbaro (N) y 83' R. Porta (N)
Amarillas: Romero, Espino, Eguren (N); Correa, Pellejero, De Oliveira (C)


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