Álvaro Gutiérrez: “Me sorprenden los números que tengo”

El DT de Nacional Álvaro Gutiérrez analizó como piensa que se jugará el clásico y reflexionó sobre su muy buen récord como entrenador

Terminó la semana de relax, empieza otra diferente?
Si, totalmente. Por eso los trabajos que encaramos con pelota la semana pasada fueron más lúdicos que otra cosa. Si bien hicimos algún repaso, no fue nada con intensidad. Durante la semana tenemos que poner todas las baterías y concentración para hacer las cosas bien y llevarnos los tres puntos.

¿Cómo viven los días previos?
Con ansiedad, nerviosismo, porque si bien uno trata durante la semana estar en todos los detalles y no dejar nada librado al azar, siempre está el nerviosismo de lo que va a pasar. A medida que transcurre la semana te pones nervioso, hasta que llega el partido. Son cosas que tenemos que manejar, no solo la trasmisión de tranquilidad a los jugadores, sino ellos saber que no podemos entrar ansiosos porque podemos quedar condicionados el resto del partido, o por una amarilla o una expulsión.

¿Qué diferencia hay entre cuando era jugador y ahora?
De repente ahora te ponés más nervioso, porque cuando te tocaba jugar no era tu decisión, era del entrenador, aunque sí tenías un rol preponderante adentro de la cancha, estabas ahí y podías descargar toda la adrenalina. Cuando sos entrenador, si bien marcás la estrategia y elegís los jugadores, después podés corregir alguna cosa, pero son ellos. Muchas veces los goles son virtudes individuales y otras errores individuales en los que el técnico no interfiere.

¿Qué porcentaje de lo que se programa se realiza?
Incide en el hecho de tratar de llegar bien física, sicológica y técnicamente. Después la toma de decisiones es de ellos. Eso lo sabe cada entrenador. Lo que pasa en la cancha es una incertidumbre.

Dice que ahora se pone más nervioso, pero desde la tribuna no se nota.
A veces la procesión va por dentro. Sé que puedo estar nervioso, pero no debo transmitírselo a los jugadores porque es una manera de colaborar para que ellos estén con la cabeza fría.

¿Se acostumbró a rendir exámenes permanentemente?
Sabemos que es así, no es como en otros equipos donde uno puede tratar de inculcar una idea, que si perdés o empatás no pasa nada hasta que se logren los resultados. Acá los resultados mandan. Logramos la tabla Anual de manera anticipada, somos los únicos clasificados para la Libertadores un mes antes, pero la atención de este partido es fundamental porque un técnico de un equipo grande siempre está en la mira.

¿Como cuando empezaron a perder la ventaja en la Anual y se puso otra vez en tela de juicio el funcionamiento?
Siempre pasa, hay que estar tranquilos. Nosotros habíamos sacado una renta importante, por eso teníamos la tranquilidad y también por lo que se veía adentro de la cancha; se veía que perdíamos pero las situaciones de goles eran nuestras; se mejoró y estamos peleando el Clausura.

El 4 de mayo se cumplió un año de su debut en Nacional, ¿lo recordó?
Estaba repasando los partidos que habíamos jugado por el Uruguayo. Son 28, gané 22, empaté uno y perdí cinco. Es un muy buen promedio. A mi me llena de orgullo ser DT de Nacional y haber tenido estos números, pero no nos podemos quedar con eso. Ya dimos un paso importante de ser el primer equipo uruguayo clasificado para la Libertadores.

¿Le sorprenden sus números?
La verdad me sorprenden un poco, a cualquiera le sorprendería porque hace tiempo que un entrenador no tiene esos números, por lo menos acá en Nacional.

¿Lo imaginaba hace un año ?
No. Sabía que tenía que esperar alguna oportunidad, veníamos haciendo las cosas bien en juveniles, y la verdad que de todos los años que estoy en Nacional, ni en juveniles había tenido un campeonato como el Apertura.

¿Por qué la gente y parte de la prensa sigue pensando que es un técnico defensivo?
Hay muchos criterios: unos piensan que trato de achicar los espacios atrás y salir pensando en el arco rival, porque la realidad es esa. Nosotros tenemos un promedio de 2 y pico de goles por partido, es decir que generamos muchas ocasiones. Pero de repente quieren ver un equipo que sale a presionar más arriba. Trato de sacarles el mejor partido a estos jugadores y me parece que en estos momentos nos ha salido bien una estrategia y no voy a variar. De repente en otra situación, con otros jugadores, con otro tiempo, me adecuaré a una estrategia de presionar arriba, pero lo importante es tratar de llegar al arco rival y muchas veces para eso tenés que relegar la cancha para aprovechar la velocidad de los jugadores.

Cuando dijo el otro día la metáfora de Napoleón, que ganó batallas agazapado, muchos pensaron que en el clásico pondría el equipo atrás.
Parar el equipo atrás no lo veo defensivo, lo veo cauto porque cuando recuperás la pelota quedás prácticamente mano a mano. Hay que tener paciencia, porque si salís a presionar arriba, podes recuperar y rápidamente estar arriba, pero también podes no recuperar y tener más peligro en defensa.

¿Los hinchas no tienen paciencia?
Algún hincha tiene. Todo el mundo quiere ver a su equipo avasallar, pero los equipos uruguayos son parejos.

¿Qué se juega Nacional?
Se juega seguir prendido en el Clausura. Si Nacional tiene la capacidad de ganar, se pone a tono.

¿Sirve el empate?
No porque nos deja prácticamente afuera del Clausura, porque quedan nueve puntos y una diferencia de cuatro puntos mínima. Evidentemente, si no podés ganar lo importante es no perder. Pero vamos a buscar la victoria.

Entraron en una racha de cuatro triunfos y ya no cometen tantos errores defensivos.
Hemos mejorado la eficacia a la hora de la definición. Muchas veces los goles en defensa son producto de buscar el ataque con más gente. Podés salir a buscar presionando más arriba, pero siempre una parte vas a descuidar para sumar gente al ataque.

¿Preparó jugadores exclusivamente para el clásico?
Todos nos venimos preparando para los clásicos, más allá de que tenemos exámenes los fines de semana. Hay algunos jugadores que físicamente necesitan más tiempo de recuperación y si elegís un partido y más en la posición que está Nacional, es el clásico. El Chino puede ser uno, Arismendi no, porque ni siquiera el viernes pudo entrenar bien; creemos que el lunes (hoy) recién lo va hacer.

¿Es posible sea el último clásico de Álvaro Recoba?
Se lo tenés que preguntar a él. A todos nos gustaría ver al Chino en su máxima expresión. Pero es el DT el que sabe para cuánto está, cómo lo vió en la semana y en que momento podría ingresar.

¿Cuánto pierde y qué gana sin Gastón Pereiro?
Pierdo un jugador con buena altura, que en el mano a mano es tremendo, con mucha clase, gol, asistencia. Es un gran jugador y hay que ver qué jugador lo sustituye para decir qué puedo ganar.

¿Le preocupa Zalayeta?
Me preocupan varios, pero Zalayeta es por donde pasa el fútbol de Peñarol. Es goleador, buen asistidor… Hay que prestarle atención a todos, a la velocidad de Urretaviscaya, la distribución del Tony (Pacheco), la dinámica del Japo (Rodríguez). Por algo van primeros, pero también tenemos lo nuestro.

¿Cómo se controla a Zalayeta?
Con mucha atención y tratando de que no le llegue la pelota.


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