Álvarez campeón sudamericano de golf

El uruguayo se llevó el título con una notable actuacuión y se ganó el cupo para el European Amateur
Julio Aliseris Laporte
golf@observador.com.uy

Juan Álvarez se coronó campeón de la 11ª edición del Abierto Sudamericano Amateur 2016, que se jugó la semana pasada en forma Individual en el Lima Golf Club, Perú. Una semana después de una floja actuación en el Latin Américas Amateur Championship, el golfista uruguayo llegó en el punto exacto de competencia para obtener una enorme victoria, que además le da el derecho a participar del European Amateur Championship 2016.
Así fue su torneo

Álvarez empezó el torneo totalizando 68 golpes, a uno de la punta en una ronda perfecta con 4 birdies (en los hoyos 1, 2, 4 y 12), y libre de bogeys. El puntero en ese momento era el argentino Matías Simaski con 67 golpes.

A uno de la punta, en el segundo día de competencia el uruguayo mantuvo su nivel. Dos birdies (hoyos 10 y 14) y un bogey al 7 para cerrar con 71 y un total de 139 golpes. El galés David Boote, jugador de 22 años que estudia y juega en Stanford -donde asistió el ex número uno del golf profesional Tiger Woods- era el líder.

Para el tercer día de juego, Álvarez enfrentaba al galés y compartía el segundo lugar junto al ex campeón del 2015, el estadounidense Scott Harvey.

Fue una gran actuación de Álvarez quién con cuatro birdies (hoyos 2, 3, 15 y 17) y un solo bogey al 11 llegaba al liderato con 208 golpes.

Boote, libre de bogeys para el tercer día, se situaba en la segunda colocación con 209 impactos. En el tercer lugar se encontraba el argentino Simaski con 211 golpes.

En el día final, con un golpe de ventaja en el tee del hoyo 1, Juan Álvarez salió a definirlo. Birdies en los hoyos 2, 3, y 4 le daban una rápida ventaja de tres impactos.

Boote, con dos bogeys en los primeros nueve hoyos y perdía terreno, pero resurgía el estadounidense Harvey con una espectacular ida de 31 golpes y al acecho.

Bogey al 9 de Álvarez y su sexto birdie en el día para Harvey en el hoyo 10 ponían la diferencia a dos impactos. Álvarez reaccionó rápidamente en el 10 haciendo birdie para distanciarse otra vez.

Pero el golf es un deporte que no permite descuidos, y un bogey inesperado para Álvarez en el 11 daba entrada de nuevo al estadounidense que en el par 3 del hoyo 13 realizaba bogey, mientras que Álvarez sacaba un gran approach y putt para par al 12.

El uruguayo hizo un nuevo birdie al 14 y la tranquilidad de que la hazaña estaba cerca.

Se le escapó por poco los birdies al 15 y 16 y la ventaja al tee del 17 era de tres golpes.

Adelante Harvey realizó birdie al 17 y cerró con par el 18 para estampar 9 bajo par.

Al 17, Álvarez colocó su pelota al centro del fairway en el par 5 del 17, el argentino Simaski fue a la derecha, al monte, y luego su segundo golpe al centro del fairway.

Álvarez tenía dos golpes de ventaja sobre el estadounidense, y decidió pasar el hazard frontal al green del 17. No fue su mejor golpe y la pelota al agua. El argentino hizo birdie, colocándose 9 bajo par. El uruguayo realizó bogey, y 10 bajo par. Un solo golpe de diferencia y la emoción a tope.

Hoyo final

El hoyo 18 era un par 4 donde la posición de bandera se encontraba al fondo a la derecha, a escasos metros del fuera de límites.

El marco ideal: público, jugadores, dirigentes, entrenadores y Referí (único medio que asistió y caminó junto a Álvarez en el campeonato), allí presentes.

Simaski, a uno de Álvarez colocaba con su madera 3 la pelota en el fairway, en posición ideal para atacar la bandera.

Boote, ya relegado, hacía lo mismo.

Con su drive Álvarez la abrió y quedó en el rough (pasto alto) sin chance de jugar a la bandera, y la pelota hundida.

El argentino atacó en serio, una flecha y la pelota a tres metros del hoyo. El galés también ejecutó y su pelota quedó sobre el green.

Álvarez pegó un hierro bajo, ya que le molestaba un árbol en su línea. La pelota salió fuerte, baja y al bunker de la izquierda del green.

Con 35 yardas a la bandera, Álvarez enfrentó el reto más importante de su carrera golfistica. La gloria o la amargura.

Con su wedge, el golpe fue perfecto y dejó su pelota a dos metros de la bandera.

Con los tres jugadores sobre el green, Boote fue el que cerró rápido con dos putts.

Harvey. al costado del green, era un espectador de lujo.

El turno fue de Simaski, quien si embocaba empataba a Álvarez con 10 bajo par. Falló su putt por derecha del hoyo y también estampaba 279 golpes, empatando con el estadounidense.

Dos metros del título

Álvarez enfrentó el último putter con su característica: ese jugador de potrero innato, de jugarse siempre el todo por el todo.

Hizo varios swings de práctica, se paró para ejecutar, pero salió de la posición. Algo no lo convenció. Respiró de nuevo, y otra vez su rutina y el golpe certero que entró por el medio del hoyo y el título de campeón sudamericano individual.

Como en todos lados, Uruguay es un país chico pero siempre que juega un uruguayo, un compatriota dice presente como espectador. El grito "Uruguay nomás" fue el que se escuchó previo a los aplausos para el campeón.

Álvarez finalizó los 72 hoyos de competencia con 278 golpes, 10 bajo par y rondas de 68, 71, 69 y 70 impactos.

"Desde el 2008 que buscaba esto, es algo espectacular" comentó en exclusiva para Referí. La primera vez que Álvarez visitó el Lima Golf Club fue en el 2008.

"Este título es para los 3 millones de uruguayos que me alientan y me siguen" decía un emocionado Álvarez entre abrazos y saludos.

"Fue una muy buena semana, le pegué bien a la pelota y mejore sobre el green, algo clave para ganar" comentó Álvarez que es entrenado por el argentino Rubén Llanes.

El esfuerzo de la Asociación Uruguaya de Golf y del Club de Golf del Uruguay, a través de Raul Pérez, otorgando beneficios para que Álvarez tenga algunas comodidades, es algo que se reflejó en la semana del torneo.

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