NBA

Allen, un héroe inesperado

Un triplazo a falta de cinco segundos, le permitió a Miami forzar el alargue y vencer a San Antonio para ir al séptimo juego

En la constelación de estrellas de la NBA, Ray Allen brilla con luz propia: ser el mejor triplero de la historia. Lo logró el 11 de febrero de 2011 cuando superó los 2.560 de Reggie Miller. Lo ratificó el martes cuando metió un triple imposible para que Miami Heat le arrebatara el título de la NBA a San Antonio Spurs. Ganaron los Heat 103-100 y forzaron el séptimo y último partido para esta noche.  

Sí, fue un triple imposible. Faltaban 5.2 segundos. LeBron James, tras ponerse a todo Miami al hombro, venía de tres intentos fallidos. Entonces emergió Allen.

Se suspendió en el aire como congelando el tiempo y la clavó cuando el American Airlines de Miami era un corazón entero que detuvo sus latidos en una interminable fracción de segundos. Hasta que la bola entró limpia materializando un milagro en forma de marcador electrónico: 95-95.

Sí, un milagro. San Antonio fue arriba todo el partido. Ganaba por 13 puntos a falta de cuatro minutos y por cinco a falta de 28 segundos.

LeBron fue por momentos indomable: terminó con 32 puntos, 10 rebotes y 11 asistencias.

En el último cuarto, su equipo activó una intensidad defensiva que no había tenido a lo largo del encuentro. Así pudieron dejar en blanco, en ese parcial, a Tim Duncan. El veterano de 37 años se había apuntado 30 puntos, su mejor producción en finales desde el primer juego de 2003 ante New Jersey Nets, además de 17 rebotes.

A ese poderío de LeBron y ese repunte defensivo colectivo, se sumó la labor silenciosa de Chris Bosch, quien había anunciado que apretaría la marca del triplero Danny Green: “Esta noche las cosas no le serán tan fáciles”.

En la última bola del alargue evitó el triple del empate con una tapa. Un hombre de palabra.

Pero de poco pudieron valer las tapas de Bosch, el goleo de LeBron o el intermitente aporte de Dwyane Wade (14 puntos), que a los cinco minutos se sintió por un golpe en la rodilla, si Allen no destrababa el partido con ese triple arrancado de las entrañas mismas del infierno.    

Campeón de la NBA en 2008 con Boston Celtics (4-2 a LA Lakers) y con 37 años a cuestas, Allen debutó en 1996 en Milwaukee Bucks. En 2003 pasó a Seattle Supersonics y en 2007 a Boston.

Paul Pierce, excompañero en Boston, todavía no le perdona que se haya ido a Miami para jugar esta temporada.

“Va a ser un tiro que voy a recordar por mucho tiempo. Probablemente el más grande de mi vida. Hay una gran cantidad de triples que he hecho en mi carrera, pero este va a estar en lo más alto de la lista, debido a la situación”, dijo después Allen.

El oro olímpico en Sídney 2000, irá este jueves (hora 22 de Uruguay, va por ESPN) por su segundo anillo en la NBA. Y el martes hizo mucho por conquistarlo.  l


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