Alemania, la potencia eterna

El conjunto germano ha logrado a lo largo de los años, marcar un estilo y una tendencia en este deporte que lo hace casi invencible

Hitler y su banda habían destrozado a Alemania con una guerra que dejó 60 millones de muertos, 7 millones de los cuales eran alemanes.

La FIFA le prohibió ir a jugar la primera Copa del Mundo que se disputó tras el conflicto bélico que fue justamente en Brasil 1950.

El fútbol en Alemania era algo secundario por esa época. Todos estaban abocados en levantar a un país de sus cenizas. Las grandes potencias se lo dividieron: por un lado, Estados Unidos, el Reino Unido y Francia se juntaron en lo que sería la República Federal Alemana. El otro aliado de la guerra, la Unión Soviética, se quedó con la otra zona que se repartieron que se denominó República Democrática Alemana. De a poco, con el Plan Marshall, comenzó la reconstrucción de una nación en ruinas, como gran parte del mundo de esa época.

Desde 1936 hasta 1942 en que pese a la guerra, continuó jugando algunos partidos, “Die Mannshaft” (“El Equipo”), ya tenía a su segundo entrenador en la historia: el mítico Sepp Herberger.

Había sido un jugador que llegó a disputar algún encuentro con su selección, pero mucho más importante fue como técnico. No obstante, con el paso de los años se supo que en 1933 se afilió al Partido Nazi.

La primera competición importante para él y Alemania fueron las Eliminatorias para el Mundial de Suiza 1954. El 19 de agosto de 1953 debutaron en Oslo ante Noruega y empataron 1-1. Luego enfrentaron a Sarre, que era otro estado dentro de la propia Alemania, y clasificaron sin problemas.

Hasta allí, los germanos habían disputado solamente la Copa del Mundo de 1934 en Italia en la que terminaron terceros y en 1938 tuvieron su peor desempeño con un empate y una derrota. No tenían historia alguna.

Herberger era un viejo zorro que se tranformó en estratega. Debutó con paseo ante Turquía goleando 4-1, mientras Hungría, el equipo del que todos hablaban con Kocsis, Puskas y Czibor, venía de aplastar por el mismo grupo a Corea del Sur por 9-0.

¿Qué hizo el amigo Sepp en el siguiente partido justo ante los magiares? Dejó solo cuatro titulares, entre ellos, al capitán Fritz Walter. Se comieron un 8-3. Ya para el desempate para tratar de pasar de fase, otra vez jugó con los turcos y allí volvieron los titulares entre los que se encontraba Ottmar Walter, hermano de Fritz, y golearon de nuevo: 7-2.

Hungría vapuleaba a todos y estaba más confiado aún al haber goleado a Alemania. Le ganó a Brasil y llegó la semifinal histórica con Uruguay, aquella en la que tras ir 2-0, los celestes igualaron, pero terminaron perdiendo en el alargue 4-2. Allí se fue el invicto uruguayo en los mundiales.

De otra manera, con otra estrategia, Alemania llegó a la final con un puntero genial: Helmut Rahn. Y allí, el viejo Sepp dio la nota junto a su equipo y se llevaron por primera vez la Copa tras vencer 3-2 tras ir 2-0 abajo ¡a los 8 minutos!

“Fue el acontecimiento más importante en Alemania tras convertirse en la República Federal”, dijeron a coro los periodistas e historiadores. Y agregaron: “Fue el nacimiento de la nueva Alemania”.

Sepp fue el técnico que más partidos dirigió a la Mannshaft en todo su brillante historial: 167

Desde ese momento, a los alemanes se los comenzó a respetar como potencia futbolística en el mundo.

Los Panzers empezaron a mostrar un estilo futbolístico. Primero, crearon en 1963 la Bundesliga –uniendo a todas las ligas zonales– y a partir de allí, su crecimiento fue exponencial.

Fue el turno para Helmut Schön en la selección. Otro exjugador del combinado –quien llegó a jugar en plena guerra– tomó el timón manteniendo un estilo que lleva una grifa. Cuando lo contrataron, hacía 10 años que no dirigía. Pero con una camada espectacular de futbolistas, encabezada por el notable Franz Beckenbauer y con el goleador Gerd Müller, fue segundo en el mundial de Inglaterra 66, tercero (le ganó 1-0 a Uruguay) en el de México 70, ganó la Eurocopa 72 y luego el mundial de Alemania 74. Curiosamente, el único encuentro que perdió –arbitrado por el uruguayo Ramón Barreto– en esa competencia fue ante Alemania Oriental. Justo él que había nacido en Dresden, o sea, del lado del Este.

Con su sucesor, Jupp Derwall, Alemania ganó la Eurocopa 80 y perdió la final del mundial de España 82. En ese período se vio un estilo diferente a los anteriores, con menor predominio en ataque y con jugadores de otras características.

Entonces el Káiser Beckenbauer se hizo cargo del combinado y de entrada llegó a la final del mundial de México 86 que perdió con Argentina, pero cuatro años más tarde tendría su revancha y vencería a los albicelestes en Italia 90.

Justo cuando dejó el cargo, cayó el muro de Berlín y Alemania se unificó. Casualmente llegó el peor período del seleccionado, primero con el histórico Berti Vogts, y luego con Erich Ribbeck y Rudi Völler. En ese lapso, los germanos ganaron la Eurocopa 1996 y perdieron la final del mundial de Corea-Japón 2002.

Llegó Jürgen Klinsmann quien refundó el estilo alemán de hacer jugar al fútbol. Le tocó dirigir el mundial en su casa en 2006 y fueron terceros, pero apostaron a futuro. Al  mejor estilo germano, aprendieron de los errores. Como su sucesor quedó quien era su ayudante de campo, Joachim Löw, el mismo que le ganó el tercer puesto a Uruguay en Sudáfrica 2010 y que se acaba de coronar campeón del mundo.

En toda su historia, la selección alemana tuvo solamente 10 técnicos. Y, en realidad, si se toman en cuenta los últimos 24 años, tuvo la misma cantidad (5) que en los restantes 64.

En esta Copa que acaba de terminar, los Panzers lograron algunos hitos como el récord de Miroslav Klose –quien en realidad, es polaco de nacimiento– como el máximo anotador en los mundiales con 16 tantos, humillar como nunca a Brasil –y en su casa– por 7-1 en semifinales y que Toni Kroos, un notable jugador que se va a Real Madrid, se convirtiera en el primer campeón del mundo nacido en la ex Alemania Oriental.

Ahora ya mira al futuro. Ya tiene rival para el próximo 3 de setiembre en Düsseldorf. Estaba pautado desde hace un buen tiempo. ¿Cuál es? Argentina. Mejor, imposible.

LOS 10 TÉCNICOS EN TODA SU HISTORIA

OTTO NERZ (1926-1936)
SEPP HERBERGER (1936-1964)
HELMUT SCHÖN (1964-1978)
JUPP DERWALL (1978-1984)
FRANZ BECKENBAUER (1984-1990)
BERTI VOGTS (1990-1998)
ERICH RIBBECK (1998-2000)
RUDI VÖLLER (2000-2004)
JÜRGEN KLINSMANN (2004-2006)
JOACHIM LÖW (2006-?)

LOS QUE MÁS JUGARON

JUGADOR    PARTIDOS
LOTHAR MATTHÄUS    150
MIROSLAV KLOSE    135
LUKAS PODOLSKI    116
JÜRGEN KLINSMANN    108
PHILIPP LAHM    109
JÜRGEN KÖLHER    105
BASTIAN SCHWEINSTEIGER    104
FRANZ BECKENBAUER    103
THOMAS HÄSSLER    101
MICHAEL BALLACK    98


Populares de la sección

Comentarios