Alejandro Silva, un manya polifuncional

El jugador viaja para firmar con los aurinegros por seis meses; había dejado el fútbol a los 14 años para trabajar en un almacén, una herrería y hasta fue delivery de pizza

Lejos en el tiempo quedaron aquellos días en que a los 14 años dejó el liceo y el fútbol para ayudar a parar la olla en casa. Se calzó el overol y dejó la de cuero de lado. Había que arremangarse.

Alejandro Silva había hecho el baby fútbol en Huracán Villegas y luego estuvo en Preséptima y Séptima de Danubio. De allí se fue seis meses a Central Español. Pero había que ayudar a los viejos. “Ellos se rompieron el lomo por mí y la plata no alcanzaba, entonces empecé a trabajar y dejé de lado el fútbol”, reconoció el lunes desde Buenos Aires a El Observador el flamente jugador de Peñarol. El mismo que es esperado en la jornada del martes para firmar por seis meses.

Por eso ahora, en uno de los momentos más felices de su carrera, se lo quiere agradecer a sus padres por todo lo que hicieron por él.

Este manya declarado que le dará una mano enorme a Jorge Fossati puede jugar como polifuncional que es, en más de una posición.

Alejandro es un jugador moderno al que no le dieron la oportunidad de mostrarse en todo su esplendor en Lanús, dueño del 50% de su ficha. El otro 50% se lo reparten en partes iguales Fénix y Olimpia.

“Estoy muy contento. Esto de ir a Peñarol es lo que quería. Es más: lo pedí yo. Una vez que supe que me querían, le pedí a mi representante (Jorge Chijane) que hiciera todo lo posible para que se hiciera el pase”, admitió el futbolista a El Observador.

Si bien dice que es “hincha de Peñarol”, también reconoce que su intención es venir ahora “porque en Lanús no juego y necesitaba jugar. Esa es mi intención y por eso también voy a Peñarol”.

A los 19 años –está cerca de cumplir 25– fue cuando volvió al fútbol. Ya era grande para reintentarlo, pero se animó. Se probó tres meses en Boston River en la Segunda división y le bajaron el pulgar.

Pero a través de unos conocidos terminó en Fénix y de allí en adelante, todo es historia conocida.

Silva indicó que “se me va a cumplir el sueño de poder jugar con la camiseta de Peñarol. Del plantel conozco a Sergio Orteman (jugó con él en Olimpia) y a Hernán Novick (lo hizo en Fénix)”.

Claro que cuando iba de botija al estadio a ver a Peñarol comenzó a tener ídolos, esos que el fanático los pone en un marco en el dormitorio.

“Mi ídolo en Peñarol era Pablo Bengoechea. Un fenómeno. Ya de más grande, no podía creer las cosas que hacía Tony Pacheco que es otro ídolo”, explica.

La vida le dará una oportunidad que no muchos tienen: ahora podrá jugar junto a uno de esos ídolos de su adolescencia ya que será compañero del emblemático capitán carbonero.

“Sí, no lo puedo creer. El hecho de estar en la cancha, en el vestuario o en la concentración compartiendo con Tony es algo que es increíble para mí”, admite.

Alejandro tampoco se quiere olvidar de otras figuras que vio con la camiseta mirasol y que aún permanecen en el plantel.

“Voy a jugar con gente que admiro como Darío (Rodríguez) quien también es un referente del club”, explicó el jugador que se anima a jugar como lateral por derecha, izquierda, carrilero o volante mixto con buena llegada en ofensiva y gran pegada.

Cuando abandonó el fútbol hace años, trabajó de todo un poco. “Primero lo hice en un almacén durante un tiempo. Luego lo hice en una herrería. Trabajaba de 8 a 18 y de ahí, me iba a una pizzería que había comprado un amigo. Para hacer unos pesos extras, me subía a una moto y hacía de delivery”, recordó para El Observador.

Pero no se quedó solo en eso. “También laburé en una fábrica de cueros, en una metalúrgica y hasta puse un puesto de frutas y verduras que me duró muy poco porque me fundí enseguida”, dice.

Además de Peñarol, otra de las cosas que lo seducen de volver a Uruguay es, sin dudas, la selección nacional.

“Claro. También me interesa que me vean de la selección –explica Alejandro quien fue uno de los que se quedó en la puerta del pasado Mundial de Brasil 2014–. Ahora en setiembre hay dos amistosos y el año que viene la Copa América. Me encantaría seguir con la celeste”, sostuvo.

Esperan a Juan Manuel Olivera
El otro pase que espera realizar ya Peñarol es el de Juan Manuel Olivera, con quien está acordado un año de contrato. No obstante, esperan que rescinda su vínculo con Estudiantes de La Plata.

El jugador el lunes estuvo en el banco en el partido que perdieron 2-1 con Arsenal por el Torneo Argentino.

Lo que tranca su llegada –está todo acordado con Peñarol– es que el club pincharrata le debe un dinero y si no se lo pagan, no puede rescindir.

Tanto él como su representante espera que el martes haya novedades.


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