Aguada se quedó con las ganas

Uniceub se coronó campeón de la Liga Sudamericana al superar al aguatero 93-81 con grandes actuaciones de Osimani y Goree

Con un excelente partido del base uruguayo Martín Osimani y una sobresaliente actuación del estadounidense Marcus Goree, Uniceub de Brasil se coronó campeón de la Liga Sudamericana de Básquetbol al superar en el Palacio Peñarol 93-81 a Aguada.

Osimani marcó 20 puntos y dio 13 asistencias mientras que Goree fue el máximo anotador de su equipo con 24 unidades y ocho rebotes.

Aguada, apoyado por una hinchada que le puso un marco impresionante al encuentro, luchó hasta el final tras meterse en partido en el segundo tiempo, pero sucumbió ante un equipo dotado de mejores individualidades y un plantel más largo, a pesar de que no contó con su capitán y figura, Alex, quien no pudo viajar a Uruguay por lesión.

El primer tiempo fue todo de los brasileños.

Con el manejo de Osimani, las explosiones ofensivas de Nezinho y el juego dominante de Goree en la zona pintada, Uniceub marcó claras diferencias.

Osimani fue el nexo perfecto entre el espíritu de juego brasileño y el orden conceptual que impone la conducción técnica del argentino Sergio Hernández.

El base uruguayo fue conductor, armador, asistidor y también temible lanzador perimetral: anotó 16 puntos en el primer tiempo.

A su ritmo jugaron los brasileños que fueron muy aplicados en la zona defensiva.

En primer lugar, por la forma en que marcaron a Leandro García Morales, y después porque fueron duros en el poste bajo impidiéndole la libertad de acción a los pívots estadounidenses de Aguada.

Nezinho fue estampita para  Leandro y un entrenador alterno para Hernández. Cada vez que salía le daba indicaciones a Arthur o a Isaac de cómo defender al escolta uruguayo.

Los movimientos del goleador aguatero estaban cuidadosamente estudiados. Jeremis Smith estuvo muy impreciso a la hora de anotar y para colmo de males, cada vez que Aguada fue a la línea tuvo un bajísimo porcentaje de acierto (57,69%) con los fallos de Cedric McGowan, Smith y Dwayne Curtis que hacían correr murmullos de decepción en el Palacio.

Así, los brasileños se fueron 55-38 al descanso largo. Y diga que García Morales logró cuatro puntos seguidos con una penetración y un recupero sobre la hora.

Tal vez eso, ayudó a que los locales salieran como una tromba en el tercer cuarto.

Un aplastante parcial de 16-0, arrimaron al rojiverde en el marcador.

Se encendió la muñeca de McGowan, se soltó Leandro –que terminó como goleador del partido con 29 puntos y fue el máximo anotador del torneo– y Federico Bavosi, quien ya había sido el mejor en el primer tiempo, se mantuvo en un gran nivel asistiendo y anotando cada vez que el equipo lo necesitó.  

Osimani fue, en principio, el único bastión de resistencia ante la arremetida aguatera. Pero lentamente los brasileños se fueron recuperando, ya más a impulsos individuales que al juego colectivo exhibido en la primera parte.

Primero con triples de Arthur  y después con el extraordinario despliegue de Goree, Uniceub se mantuvo arriba en el marcador.

Oriundo de Dallas, 2,03 m de estatura, Goree tiene amplia experiencia en el básquetbol europeos. Jugó en las ligas de Francia, Alemania, Israel, España, Grecia e Italia. O sea, es uno de esos extranjeros que no suelen pisar las canchas del básquetbol uruguayo.

El estadounidense fue dominante debajo del aro –muy bien complementado por un Guilherme Giovannoni que creció en el decurso del partido: 21 puntos, 10 rebotes– y dio un espectáculo de tapones y goleo, ya que tuvo un espectacular porcentaje de acierto en triples.

El cierre de Uniceub fue perfecto. Guilherme, como en 2010, fue elegido como MVP del torneo.

A pesar de quedarse con las ganas, la hinchada de Aguada despidió a sus jugadores como héroes. Asignándole el real valor a lo que lograron: meter a un equipo uruguayo por primera vez en la final de este certamen.


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