Aguada: la primera en casa

En el arranque de las semifinales de la Liga de las Américas, el aguatero le ganó 86-81 a Capitanes de Arecibo

Seis de 21 tiros de campo, 31 puntos, 16 libres acertados sobre igual cantidad de intentos. Triples que son oxígeno. Dobles en los momentos más calientes. Es Leandro García Morales, ese dios aparte que tiene Aguada que el viernes le ganó a Capitanes de Arecibo 86-81 en la primera fecha del grupo semifinal de la Liga de las Américas que se disputa en el Palacio Peñarol.

La ilusión de alcanzar el Final Four del mayor torneo de América comenzó a tomar forma. Ante un rival duro aunque de escasa consistencia como equipo, Aguada tuvo que emplearse al máximo para ganarle al elenco de Puerto Rico.

Con un García Morales clave, con números por encima de sus promedios en el torneo que eran de de 23,7 puntos (hizo 31), 4,3 en rebotes (capturó seis) y 3,7 en asistencias (repartió cuatro).

En el arranque del partido el rojiverde se mostró muy supererior. Si bien Capitanes salió desde un inicio a defender duro a García Morales, los locales le tomaron el pulso a las acciones y lograron tomar ventaja tanto en el marcador como en el control de situación.

Con ofensivas inteligentes que potenciaron sus limitadas armas, Aguada se fue ocho puntos arriba en el período inicial y llegó a sacar 12 de ventaja (31-19) en el arranque del segundo cuarto.

Capitanes es un equipo en formación: Walter Hodge, debutó con el equipo proveniente del básquetbol español; Chris Moss, de Biguá, se sumó ayer de mañana y Jackson Vroman –estadounidense nacionalizado libanés– también es nuevo. El equipo fue conociéndose a medida que transcurrió el partido.

David Rosario, el entrenador, rotó y rotó y fue encontrando el equipo con el ingreso de Moss, quien capturó seis rebotes y metió 11 puntos, y buenos momentos de Guillermo Díaz (ex Los Angeles Clippers), David Cortez y sobre todo de Hodge –un boricua que juega por la selección de Islas Vírgenes– rompiendo la primera línea defensiva uruguaya.  

Aguada perdió el la línea cuando se hizo sancionar tres faltas técnicas y el partido se emparejó, tanto que los boricuas se fueron arriba al cabo del primer tiempo por 43-41.

El equipo recuperó la calma para el complemento y volvió a trabajar el partido. A su ritmo y con sus armas. El tándem ofensivo conformado por los extranjeros Jeremis Smith y Greg Dilligard se reactivó siendo clave ante la tenaz marca que se sostuvo sobre García Morales.

Aguada se mostraba superior a su rival pero triples de Cortez ponían una y otra vez a Capitanes en partido.

Sin embargo, un quiebre se produjo sobre el final del tercer cuarto cuando Vroman fue castigado con falta técnica tras protestar una infracción y Aguada sacó cinco puntos (65-60).

La ventaja se evaporó rápidamente en el comienzo del último parcial porque nuevamente Díaz y Cortes sacaron la cara por los aurinegros.

Entonces, las ofensivas empezaron a canalizarse a través de García Morales.

A momento más caliente, más ganas de asumir responsabilidades para el ayuda base que calza la número 11.

Así apareció un triple, libre de marcas, y excelentes penetraciones en velocidad para vulnerar a la defensa rival en acciones ofensivas donde las cortinas ofensivas comenzaron a ser más efectivas.

Capitanes sufrió tres bajas por quinta falta: Vroman, el paraguayo Guillermo Araujo y –la más sensible– Moss. Pero entre Díaz y Cortez se las ingeniaron para mantener en partido a su equipo hasta el último suspiro.

No le alcanzó. Por la efectividad desde la línea –pura jerarquía– de García Morales y la solvencia de Smith debajo de las tablas.

El triunfo le permite soñar con el Final Four del torneo más importante de América. Pero sabe que Pinheiros (hoy) y Regatas de Corrientes (mañana) serán dos exámenes aún más duros porque son equipos de una mayor consistencia colectiva. De todas formas, este Aguada sabe que tiene algo seguro: derecho a soñar.



Fuente: El Observador

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