Aferrados a un milagro

Uruguay, con Diego Pérez y Stuani en el equipo, necesita vencer a Argentina y esperar una mano de Chile para clasificar al Mundial

Enmudecer Maracaná en 1950. El salto de Carlos Aguilera para ganarle el cabezazo a un gigante como Mozer en la Copa América de 1983. La eliminación de la Argentina de Maradona en la Copa América organizada en su casa en 1987. La última pelota de Diego Aguirre en Santiago ante América de Cali en 1987. El cabezazo de Santiago Ostolaza en Japón en 1988. Los penales atajados por Jorge Seré en esa misma final. La atajada de Suárez en el Mundial de Sudáfrica 2010, en el partido contra Ghana.

El increíble fútbol uruguayo construyó buena parte de su historia basada en hazañas y milagros. Esos hechos que forman parte del ADN de la celeste se dan y que países con más territorio, mayor cantidad de habitantes y mejores posibilidades no pueden llegar a entender.

Pero Uruguay es así. Para algunos único, para otros milagroso. Hoy, a punto de culminar tres años de un nuevo proceso, el fútbol uruguayo necesita de otro milagro para llegar directamente al Mundial de Brasil 2014.

¿En qué consiste la misión? Primero vencer a Argentina en el Estadio Centenario y después esperar que Chile le regale a la celeste una goleada sobre Ecuador, o a la inversa.

¿Es posible? A juzgar por como está planteado el escenario parece que no. Pero el uruguayo nace y crece bajo la firme enseñanza de que en una cancha nada es imposible. Así son los uruguayos. Dueños de una personalidad futbolística que se va moldeando en las canchas barriales. Ganar es la meta. Vencer al más poderoso tiene un poder de seducción único para el uruguayo. Y cuanto más difícil es la empresa, más intensa la respuesta del que viste de celeste.

Claro que la opción de llegar directamente a Brasil es mínima, pero nadie se bajará del barco.

Por eso el técnico Tabárez pone toda la carne en el asador ante los argentinos. No reserva nada pensando en un posible repechaje contra Jordania.

“Dentro de lo que signifique golear a Argentina y que uno de los rivales pueden golear a otro (Chile a Ecuador o viceversa). No me diga a mí que diga, ‘vamo’ arriba que podemos’. Trabajamos con los futbolistas y no mandamos mensajes hacia afuera. No trabajamos sobre supuestos”, comentó el conductor de los celestes.

Los jugadores declararon en la misma dirección. Saben, y lo dijeron públicamente, que la opción de clasificar directamente es compleja, pero mantienen viva la ilusión. Luis Suárez y Diego Lugano comentaron que jugarán con todo, pero sin cometer excesos para evitar ser amonestados.

Asimismo, los jugadores hicieron referencia al respeto que merecía el público que realizó el esfuerzo de sacar entradas.

El equipo

Así las cosas, el entrenador no se detiene a mirar la lista de jugadores amonestados y mucho menos esa posibilidad de ser cabeza de serie en el Mundial, para el caso de clasificar.

En la mente de Tabárez rige el lema: primero lo primero. En consecuencia, sale por los tres puntos ante Argentina sin medir las consecuencias futuras.

Con relación al equipo que enfrentó a Ecuador en Quito el DT apela a dos cambios.

Se producirá el regreso de Diego Pérez a la oncena titular y jugará Christian Stuani desde el inicio.

El Ruso, un jugador identificado con el proceso, no es titular con la celeste por las Eliminatorias desde 11 de junio ante Venezuela y ocupará el lugar de Walter Gargano, mientras que Stuani va por el juvenil José María Giménez. En este último caso como parte de los movimientos tácticos que realiza el entrenador.

El modelo táctico

Uruguay volverá a jugar con cuatro hombres en el fondo, otros cuatro en la zona central –con dos que van bien abiertos por las bandas– y dos delanteros de punta.

Tabárez intentará aprovechar el ancho de cancha con Stuani por derecha y Cebolla Rodríguez por el otro sector. Además, intentará evitar problemas con la subida de laterales o volantes del rival.

Arriba todo quedará supeditado a la potencia de la dupla goleadora que conforman Luis Suárez y Edinson Cavani.

Esto determina la ausencia nuevamente de Diego Forlán, un hombre que puede aportar visión de juego y remate de media distancia. Pero Forlán contó en el último mes con poca participación en su equipo, Inter de Porto Alegre, producto de la lesión en un tobillo sufrida ante Perú en Lima en el partido por las Eliminatorias.

El partido

La intensidad del partido evidentemente puede variar. La previa al partido no es la misma después de la derrota en Quito. Es que en el ambiente quedó flotando la sensación de la condena del repechaje.

Sin embargo, los jugadores y el cuerpo técnico se encargaron de transmitir el mensaje de que van con todo ante Argentina.

El rival tiene bajas importantes. La más significativa es la de Lionel Messi. Pero, como dijo el entrenador uruguayo, “Argentina es una potencia del fútbol mundial”.

El partido se inicia a la hora 21.30 en el Centenario y lo único seguro es que a los celestes nadie lo baja del quinto lugar de la tabla y del repechaje, algo que a esta altura de las Eliminatorias anteriores se había transformado en el gran objetivo y máximo aspiración. Ahora es diferente, aunque deberá aguardar con la radio en el oído esperando que, desde Santiago, lleguen buenas noticias. La misión no resulta sencilla. Pero el increíble fútbol uruguayo construyó buena parte de su historia basada en hazañas y milagros. l


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