A sufrir se ha dicho

Uruguay cedió su invicto en la altura de Quito ante un Ecuador que no perdonó sus fallas defensivas

La selección de Uruguay perdió este jueves 2 a 1 en su visita a Ecuador por la tercera fechas de las Eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018 cediendo el invicto y el liderazgo en el clasificatorio.

Ecuador, que se hizo una vez más fuerte en los 2.800 metros de altura de Quito pese a la ausencia de figuras claves como Antonio Valencia, aprovechó falencias defensivas de un Uruguay que también tuvo chances como para llevarse algún punto.

El primer pantallazo de lo que fue el partido se dio a los 13 minutos cuando un pelotazo largo dejó a Abel Hernández mano a mano con Gabriel Achilier. Los zagueros ecuatorianos estaban bien adelantados sin asistencia de volantes centrales ni laterales y el único punta celeste yendo solo al sacrificio. El zaguero retrocedió bien, leyó la intención ofensiva de La Joya y bloqueó el remate.

Ecuador estaba determinado por su exitoso presente, su geografía (la altura) y la potencia física de sus jugadores a ser un equipo volcado netamente a la ofensiva.

En el 4-4-2 que paró el argentino Gustavo Quinteros, Cristian Noboa, desde el doble 5, fue el jugador clave. El organizador del juego, el distribuidor, el lanzador. El hombre que manejó el ritmo de su equipo.

Desde sus pies, el juego ecuatoriano salió desde el minuto cero a atacar el lateral izquierdo uruguayo con los desbordes del volante externo Fidel Martínez y las subidas del lateral Juan Carlos Paredes.

Óscar Tabárez, que decidió prescindir de Álvaro Pereira para clausurar ese sector, volvió a recurrir a la versión sacrificada de Edinson Cavani (ver páginas 6 y 7) para asistir a Martín Cáceres en la banda zurda. Pero el experimento no funcionó.

A los 23' Noboa filtró un pase a espaldas de Cavani, Paredes llegó hasta el fondo y a Felipe Caicedo solo le tocó fusilar a Fernando Muslera.

¿Cáceres? En la media luna, innecesariamente amontonado junto a los centrales, como desorientado.

Problemas por izquierda

Poco tardó en descubrir Ecuador que por el otro costado, Uruguay era aún más flaco en defensa.

Porque Maximiliano Pereira disminuye notoriamente su rendimiento en la altura (por eso no jugó contra Bolivia en octubre).

Y porque por ahí atacaba Jefferson Montero, extremo de Swansea, habilidoso, encarador y profundo.

Uruguay sufrió los minutos siguientes al gol de la apertura, aunque luego se reacomodó.

Pero la tenencia de pelota fue muy poco fluida. Siempre con un tiempo de más que determinó que la defensa rival nunca se viera sorprendida.

Cavani, forzado a hacer largos recorridos por la banda izquierda, estuvo muy impreciso cada vez que pudo entrar en acción en ataque.

Aún así, Uruguay lo pudo empatar. Con un tiro cruzado de Carlos Sánchez que fue desviado por el golero Alexander Domínguez.


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La reacción

Todo cambió en el arranque del segundo tiempo. Nicolás Lodeiro pasó a ocupar el lugar de Cavani y este quedó abocado a lo suyo: el ataque.

Como por acto reflejo, el Matador mandó a la red un cabezazo tras pelota quieta de Lodeiro.

Iban 48 minutos. Y el curso del partido pudo cambiar drásticamente a los 52' cuando Sánchez ubicó a Cavani solo por el centro del área. Su definición se estrelló en el palo tras la felina reacción de Domínguez que llegó a rozarla.

La reacción ecuatoriana fue inmediata. Porque a los 53' Muslera realizó una notable atajada para evitar un gol de cabeza de Noboa y porque a los 58' llegó el gol que a la postre sellaría la victoria.

Sánchez salió para colaborar con la presión de los delanteros y Ecuador explotó el hueco.

Montero encaró a Egidio Arévalo Ríos y Pereira y pasó como por un túnel. Los celestes quedaron inexplicablemente parados. El zurdo remató de derecha, Muslera salvó con otra gran atajada, pero Fidel Martínez la empujó al arco vacío ante la no menos inexplicable falta de reacción de Cáceres.

Ahí el trámite tuvo un vuelco definitivo. Uruguay adelantó líneas pero volvió a exhibir sus viejos problemas para generar juego y explotar su potencial atacante.

Al mismo tiempo, dejó espacios que Ecuador supo explotar para generar varias acciones de riesgo con las cuales no supo apurar la caída del telón.

Noboa, Caicedo y Walter Ayoví fallaron en situaciones propicias. Muslera se quedó con otro intento cruzado de Montero.

Entre el golero y la creciente figura de Sebastián Coates –que jugó por sus tres compañeros de zaga–, Uruguay pudo mantenerse en partido hasta los cinco minutos de descuento.

Un zurdazo desviado de Rolan y un derechazo de Sánchez, trabado a tiempo por Achilier, tuvieron en vilo a Ecuador hasta el final.

Pero no hubo caso. El local ganó –en un resultado ajustado al trámite del partido–, Uruguay perdió el invicto y empezó a recordar –tras su dulce arranque– que las Eliminatorias están hechas para sufrirse.


Uruguay Ecuado
Uruguay Ecuador
Uruguay Ecuador