A Suárez le falta el gol al marketing

Lejos de tener una colección de autos, de dejarse fotografiar en un yate o construirse una lujosa mansión con aires de millonario, Luis pelea con sus armas futbolísticas por el balón de oro de la FIFA

Luis mordió, discutió, no le dio la mano a un rival, fue acusado de racismo. Luis fue una pelea con un rival, una avivada para engañar al árbitro, un gesto a la hinchada que lo insultó. Luis fue el villano de la Premier, el jugador más odiado por las parcialidades según algunas encuestas, un incorregible.Suárez no tiene esa habitual vida social de las mega estrellas del fútbol mundial. Vive para su señora y sus hijos. Suárez no se deja ver en un yate tomando sol en las vacaciones. Y mucho menos tiene una colección de autos último modelo, si acaso lo único que se le conoce es la camioneta con la que va al Complejo de la AUF. No gasta más de lo necesario en la peluquería y no luce el brillo de otros en sus manos o cuello con accesorios de valores incalculables. Viste normal y es sencillo para el trato, al margen de que su vida cambió radicalmente.

Pero al margen de todos estos aspectos marketineros, Luis es una bestia en la cancha.Las cartas están a la vista. Luisito dio ventaja a todos. Suspendido por aquellos actos de locura que parecen formar parte del pasado, comenzó a jugar recién un 25 de setiembre. Un mes después que el resto de los candidatos. Doce partidos fueron más que suficientes para anotar 19 goles. Jamás en la historia de la Premier un futbolista había obtenido tamaño promedio. La bestia del gol supera claramente el promedio del promocionado Cristiano Ronaldo.

Pero como en todo orden de la vida, en el fútbol también parece haber hijos y entenados. O mejor dicho, jugadores con marketing y de los otros.

A qué viene el cuento. Lesionado Lionel Messi, la FIFA decidió extender el plazo para votar al mejor jugador del mundo. ¿Motivos? Permitir que de una vez por todas lo gane Cristiano. Para colmo de males don Blatter quedó en deuda con el portugués, del que nadie duda que es un buen jugador, por una serie de declaraciones donde expresó claramente su preferencia por Messi. Ronaldo respondió de inmediato: “Este video muestra claramente el respeto y consideración que la FIFA tiene por mí, por mi club y por mi país. Muchas cosas se entienden ahora. Le deseo al señor Blatter salud y una larga vida, con la certeza de que continuará siendo testigo, como él se merece, de los éxitos de sus equipos y jugadores favoritos”.

El portugués quedó claramente perfilado para ganar el premio al mejor jugador. Y evidentemente es demasiado tarde para que Luisito gane el Balón de Oro 2013. Pero así como la FIFA extendió el plazo de votación, bien valdría preguntarse por qué no lo hace con el uruguayo. La historia es clara. Futbolísticamente Suárez no tiene nada que envidiarle al resto de los candidatos. Y acá no es cuestión de comparar, pero si Liverpool pone al salteño en el mercado de pases los grandes, se pelearían más por su concurso que por el de varios de los candidatos al Balón.

El hecho es que, si bien Luis ganó reconocimiento mundial y pasa por un momento único, su “marca” no es negocio para las grandes vitrinas del fútbol. De hecho no la tiene. Ronaldo impuso el CR7. Lio Messi tiene su propia marca. Suárez transita por la vida a su modo y al único rival al que no le pudo anotar es al marketing.


Fuente: Jorge Señorans

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