A poner las cosas en su lugar: Uruguay enfrenta a Venezuela

Uruguay sale a defender su condición de líder de las Eliminatorias contra una Venezuela que, pese a ocupar el último lugar, se transformó en una sombra negra
El fútbol tiene determinadas particularidades. A lo largo de mucho tiempo se formó una aureola, fomentada por la estadística obviamente, de que Uruguay no podía con Paraguay. Es cierto, a la celeste le costó encontrarle la vuelta a la albirroja.

Los guaraníes, asociados a su juego aguerrido, se las ingeniaban siempre para vencer a los uruguayos. Con sus armas: un cabezazo a la salida de un tiro de esquina, un tiro libre o el contragolpe, una de sus facetas más destacadas. Hoy todo parece ser parte de la historia. Aquella hegemonía se quebró. La contundencia con que la celeste venció a Paraguay en la final de la Copa América de 2011 marcó un antes y un después.

Sin embargo, Uruguay tiene otra sombra negra llamada Venezuela. Aquella Cenicienta que había perdido el zapatito por América sacudió fuerte a la celeste.

Todo comenzó con un triunfo histórico en 2001 cuando el equipo era conducido por Víctor Púa. Desde ese entonces a la fecha la vinotinto se transformó en un hueso duro de roer.

¿Qué pasó? No hay una sola razón. Perdieron el temor, se pararon de igual a igual, y evolucionaron; de eso no caben dudas. La tendencia mundial es que los partidos son cada vez más parejos.

La última vez que los venezolanos vinieron al Centenario por las Eliminatorias le pegaron terrible golpe a los celestes. Se llevaron un empate 1-1. Pero el recuerdo más fresco que está en la memoria de los uruguayos es el duelo de la Copa América Centenario donde la vinotinto derrotó al equipo de Tabárez 1 a 0 y lo eliminó.

Hoy son tiempos distintos. La selección uruguaya lidera la tabla de posiciones de las eliminatorias mientras que la venezolana la cierra con apenas dos puntos en ocho partidos disputados.

Uruguay se muestra como un equipo sólido, contundente y que se hizo fuerte en el Centenario. Venezuela se presenta como un combinado sin confianza y que además recibió 21 goles.

El equipo de Tabárez llega con sus principales delanteros en la cresta de la ola. Cavani cambió radicalmente su imagen y hoy es el máximo artillero de Europa con un gol cada 62 minutos. En la selección parece haber recuperado la autoestima al jugar arriba. De Suárez qué decir que no se haya dicho: pura potencia y un instinto asesino de cara al gol.

Por todo lo expuesto, es un buen momento para poner la casa en orden y colocar las cosas en su verdadero sitio contra Venezuela.

Si hay algo que caracteriza a la selección es que trata a todos los rivales por igual. El hecho de que Uruguay sea líder de la tabla y Venezuela la última no es motivo para que no le pongan al partido el título de final.

A la hora de revelar pistas sobre la forma de plantear el partido, el DT puso como ejemplo el duelo contra Paraguay del pasado mes. Por ahí comenzará a construir la historia pues sabe que estos tres puntos dejarán al equipo en una posición inmejorable. l


Cómo poner la casa en orden ante Venezuela

Mentalidad. Está claro que Uruguay es un equipo con mentalidad ganadora. A diferencia de otros procesos, logró hacer del Estadio Centenario un reducto inexpugnable. ¿Cómo lo logró? Entre otras cosas apelando a una mentalidad ganadora.

Intensidad. Para algunos es una palabra de moda, pero lo cierto es que el técnico de la celeste dijo en más de una vez que cuando Uruguay es un equipo intenso es complicado de bancar. ¿Qué significa la intensidad? Aplicar la presión de forma adecuada, ir con determinación a la pelota, marcar, correr y multiplicarse en el esfuerzo.

Fútbol de propuesta. Tabárez defiende la idea de que el de Uruguay es un fútbol de respuesta y no de propuesta. Sin embargo, en los últimos encuentros el equipo se encontró y se sintió cómodo buscando el triunfo desde que el árbitro pita el comienzo del juego.

Tranquilidad. ¿Qué transforma a Venezuela en un rival peligroso? Justamente su posición en la tabla. Tiene poco para perder y entonces se puede dar el lujo de jugar sin presiones. Esos equipos habitualmente son los que más complican porque juegan liberados.

Sin dramas. Una virtud que tiene el cuerpo técnico pasa por el mensaje que baja a los jugadores. Cada vez que faltó un jugador importante, Tabárez no permitió que el drama se apoderara del grupo seleccionado. Fue así como la celeste jugó sin Suárez en el inicio del proceso y resolvió los partidos sin complejos.

Presión. Es un aspecto del juego donde el equipo uruguayo pone especial énfasis. Contra Paraguay fue tremendo como presionaron. Los delanteros son los primeros defensas del equipo. Uno de los goles llegó producto de una pelota recuperada justamente por Cavani en la zona defensiva de los guaraníes.

La posición de Suárez. Puede jugar un rol preponderante. En el último encuentro el salteño de Barcelona bajó unos metros. Realizó un juego similar al de Forlán en el Mundial de Sudáfrica al retrasarse y tomar contacto con la pelota en la zona de gestación de juego.

sin desesperación. Si algo aprendió en todos estos años el equipo uruguayo es a no desesperarse con el paso de los minutos. Los jugadores ya no se dejan llevar con el poncho de una tribuna que transmite ansiedad si el gol de no llega.

Abrir la cancha. Es fundamental la forma en que le llegue la pelota a los delanteros Suárez y Cavani. Tabárez remarcó que contra Paraguay se buscó abrir la cancha, atacar por las bandas y que el balón le llegara por abajo a los salteños. Venezuela tiene zagueros corpulentos.

Pelota quieta. Para el caso de que todos los caminos al gol se encuentren cerrados, el equipo de Tabárez cuenta con un arma de la cual suele sacar provecho: las acciones de balón detenido. La dupla de Godín y Coates infunde respeto cada vez que va hacia el área rival.


JUGADORES AMONESTADOS
La selección uruguaya cuenta con siete jugadores amonestados que, en caso de recibir una amarilla ante Venezuela, no podrán estar a la orden ante Colombia. El tema no es sencillo, ya que entre ellos están los dos principales delanteros. Los que tienen amarilla son: Luis Suárez, Edinson Cavani, Mathías Corujo, Nicolás Lodeiro, Álvaro Pereira, Diego Rolan y Jorge Fucile. Mucho se especula si no sería adecuado que Suárez se haga amonestar pero Tabárez le restó importancia al hecho.

Uruguay
1. Fernando Muslera, 18. Mathías Corujo, 3. Diego Godín, 19. Sebastián Coates, 13. Gastón Silva, 5. Carlos Sánchez, 17. Egidio Arévalo Ríos, 7. Cristian Rodríguez, 14. Nicolás Lodeiro, 9. Luis Suárez, 21. Edinson Cavani. DT: Óscar Tabárez

Venezuela
1. Dani Hernández, 16. Roberto Rosales, 4. Oswaldo Vizcarrondo, 2. Wilker Ángel, 20. Rolf Feltscher, 15. Juan Pablo Añor, 8. Tomás Rincón, 5. Arquímides Rojas, 18. Alejandro Guerra, 17. Josef Martínez, 9. Salomón Rondón. DT: Rafael Dudamel

Cancha: Estadio Centenario. Hora: 20. Juez: Raúl Orosco (Bolivia). Precios: Ámsterdam y Colombes $ 420; Olímpica $ 750 y Olímpica numerada $ 1.200 y América $ 1.800

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