¡A- plas- tan- te!

Rafael Nadal le pasó por arriba a Roger Federer para conquistar su sexto título de la temporada; con este éxito subió al cuarto lugar ATP y será cabeza de serie en Roland Garros

Una hora, nueve minutos y seis segundos. Apenas cuatro games concedidos. Solo Rafael Nadal es capaz de convertir en un mero trámite una final de Masters 1000 ante Roger Federer. 

Lo hizo el domingo en Roma al imponerse por 6-1, 6-3 coronándose por séptima vez en el Foro Itálico. Ya lo había hecho antes en 2005, 2006, 2007, 2009, 2010 y 2012. En 2008 y 2011 el ganador resultó Novak Djokovic.

Federer, de 31 años, acumula suficientes méritos como para ser considerado el mejor tenista de todos los tiempos.

Pero es indudable que Nadal, de 26, fue y es su bestia negra.

Los números de la final de ayer expresan un triunfo aplastante. En los 29 enfrentamientos previos solo en Roland Garros 2008 (Grand Slam, donde se juega a cinco sets), el suizo pudo ganar apenas cuatro games.

Pero como siempre, Nadal minimizó ese hecho en la conferencia de prensa posterior: “Eso significa que uno está jugando muy bien y el otro ha hecho más errores de lo normal ese día”.

De todos modos, sus números ante Federer no admiten otra lectura que la de un avasallante dominio, algo que en lenguaje futbolero puede designarse como paternidad.

De los 30 partidos que llevan jugados, Nadal ganó el doble: 20, contra 10 derrotas. De las 20 finales, se coronó en 14 ocasiones. Y de las 15 veces que midieron fuerzas en polvo de ladrillo –superficie predilecta de Rafa–, el español triunfó en 13.

Poco le importan estos números a Nadal.

Le importa más mirar en perspectiva su camino en la temporada. Comenzó en febrero disputando un ATP 250, Viña del Mar, luego de estar ocho meses afuera de las canchas por una rebelde lesión de rodilla que aún lo aqueja: “Es mucho más de lo que podría haber soñado hace cuatro meses”.

Nadal jugó ocho torneos y llegó a la final en todos. Se le escaparon los títulos en Viña, ante Horacio Zeballos, y en Montecarlo, contra Djokovic.

Pero si será buena esta racha que ni en sus mejores años había logrado jugar ocho finales en forma consecutiva.

Del futuro, Nadal prefirió no hablar: “Dejadme disfrutar hoy. No es el día para hablar de Roland Garros”.

Pero París estuvo en su cabeza durante todo el torneo de Roma: tenía que ganarlo para ser cabeza de serie en Roland Garros que arranca el próximo domingo.

Y así lo hizo. Ganó, subió al cuarto lugar del ranking ATP, desplazando a David Ferrer, y evitará hasta las instancias definitivas en el Abierto de Francia a Djokovic, Andy Murray y al propio Federer.

En Roland Garros, Nadal intentará ganar su octavo título para superar la línea de Federer y Pete Sampras quienes ganaron siete veces Wimbledon. Además estará en juego el 12º Grand Slam para su cuenta personal.

Detrás de tanta estadística, tanto número y tanto título, aparece uno de los deportistas más grandes de todos los tiempos.

Hace unos meses atrás no podía ni caminar. Ahora no hay quien pueda con su tenis demoledor. Y un grande como Federer ni siquiera puede hacer pie ante la voracidad de su juego.  

Ah, los € 501.700 que ganó con el título es lo de menos.


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