“A Defensor no lo voy a ver por salud”

El ex DT violeta contó los detalles de su salida y su relación con los referentes

En el fútbol hay un pecado mortal común a todas las hinchadas: la falta de memoria.

Ese pecado es el que llevó a los parciales de Defensor Sporting del éxtasis vivido en la Copa Libertadores –en la que el violeta estuvo a un gol de acceder a la final– a un microinfierno creado por las derrotas en el Apertura y el mal juego del equipo.

El arquitecto del éxito copero, Fernando Curutchet, renunció a su cargo de entrenador luego de la derrota ante Atenas de San Carlos por la 13ª fecha del torneo y recibió en su casa a El Observador para contar su realidad.

“Después del partido con Atenas (el viernes 14) puse el cargo a disposición. Estuve hablando el sábado con la dirigencia sin una respuesta concreta y el domingo decidí con el cuerpo técnico presentar la renuncia para allanarle el camino a la directiva. Ellos aceptaron la renuncia y todo se dio de forma natural”, explicó.

Para Curutchet, el desgaste deportivo del equipo violeta, que ahora trabaja bajo el interinato de Heber Silva Cantera, se dio por lesiones y transferencias que trastocaron el potencial de aquel equipo copero.

Razones de la caída
“Yo puedo hablar de lo que cambió a nivel de rendimiento deportivo. Defensor Sporting se transformó en un equipo en transición. Perdimos el 60% del equipo que llegó a estar entre los cuatro mejores de la Copa Libertadores. De la pareja de zagueros se fue Malvino y Correa estaba operado de los meniscos. Gastón Silva también se fue. Mathías Cardacio y Andrés Fleurquin, los dos volantes de contención, se lesionaron y no pudieron jugar y tuve la ausencia de Felipe Gedoz que era nuestro jugador desequilibrante, además de la baja de Nicolás Olivera luego del empate 0-0 con Peñarol”, narró.

Sin embargo, pese a las bajas, el hincha recrudeció sus críticas hacia el equipo, lo que generó un clima raro que rompió la tranquilidad habitual con la que se trabaja en el Franzini: “El 1° de diciembre la hinchada le organizó un asado al cuerpo técnico. El hincha es pasional. Uno tiene que interpretarlo y aceptarlo, nadie le cae bien a todo el mundo. Hoy están muy enojados y en la Libertadores estaban muy contentos. El hincha es así”, reflexionó Curutchet, mirando de reojo la computadora personal donde tiene todas las estadísticas del equipo violeta bajo su mando, que analiza detenidamente para evaluar su trabajo.

“No me cuestioné si la dirigencia me respaldó o no. Yo soy parte del club y lo que consideramos con el cuerpo técnico fue que estamos en una situación política complicada y la hinchada está molesta porque no solo se perdió, sino que se jugó mal. Nosotros sabíamos que esto era transitorio. Consideramos que presentar la renuncia era lo mejor para la hinchada, para el plantel, para la dirigencia y hasta para nosotros mismos”, agregó.

La salida de su casa duele, molesta, aunque Curutchet es un hombre serio, firme y que se toma con naturalidad la renuncia. “Tuvimos una propuesta en agosto muy interesante, que nosotros no la dejamos avanzar pese a tener una claúsula de salida. Desestimamos una oferta de Medio Oriente para continuar en el club. Cuando no tenemos trabajo estamos esperando que alguien se vaya y cuando estás, alguien quiere que salgas. Esa calesita es normal y natural así que alguna propuesta vamos a tener”.

Respaldo del plantel
Se define como un entrenador ordenado, metódico y confiado en la buena conducta de sus hombres, lo que le generó un buen relacionamiento con todo el plantel violeta durante el año que duró su trabajo.

“Del plantel me llamaron todos. Tuvimos un año muy bueno. Tuve llamadas de todos los referentes y de muchos jóvenes. Todos recalcando el sentimiento de lástima que tenían de que yo no pudiera seguir. Esa es una de mis mayores satisfacciones como entrenador. Las relaciones humanas y el mensaje de agradecimiento no tienen valor. Los triunfos y el dinero van y vienen”, dijo.

El cariño que le demostraron sus ahora exdirigidos, contrasta con las decisiones fuertes que tuvo que tomar durante su estadía en el banco locatario del Franzini: “Durante un año no tuve problemas con ningún jugador y en su momento, cuando consideré que tenían que ir al banco, dejé a hombres pesados como Risso, Correa, Fleurquin y Olivera. Conmigo también fueron al banco Gedoz y De Arrascaeta. Todos se enojaron, pero con ese enojo positivo de querer demostrarme su titularidad. Mi estilo de liderazgo lo baso en el respeto y la coherencia entre el discurso y el hecho”.

Casado desde hace 28 años con Carola, Curutchet disfruta de la tranquilidad de su casa y se permite un análisis de lo que significó el Apertura: “Nacional fue efectivo y basó todo en la solidez. Los equipos que más me gustaron fueron River Plate, por la característica de jugadores que tiene, y Racing, que jugó muy bien con un entrenador que pudo comunicar su idea. Wanderers y Danubio están en transición al igual que Defensor. Después hay otros equipos como Juventud y Sud América que saben a lo que juegan y lo hacen bien. Peñarol pasó por temas internos y externos que lo perjudicaron. Eso suele pasar”.

Curutchet no recibió llamados para hacerse cargo de algún equipo del medio local, pero su teléfono no paró de sonar desde las distintas instalaciones violetas: “Hablé con Silva Cantera, con todos los jugadores y los funcionarios. No pensé que nuestra salida generara tanta solidaridad y eso me reconforta”.

¿Volverá a la cancha para ir a ver al club? “A Defensor no lo voy a ver por salud (risas). Capaz que lo miro por la televisión y más adelante voy a volver a ir a las canchas a ver futbol que es lo que más me gusta”.

 


Fuente: Danilo Costas, @Dcostas8

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