A Danubio lo humillaron en su casa

El equipo de la Curva buscaba un triunfo para seguir puntero, pero Rentistas lo aterrizó con tres goles y encendió una luz de alarma, ya que ahora depende de otros

Humillante. Esa es la palabra que le calza justo a la (nueva) derrota que sufrió Danubio en Jardines, en esa cancha que parece que no sabe cómo hacer para ganar. Sus tres derrotas fueron allí ante Wanderers, River –la semana pasada y con dos hombres de más– y esta ante Rentistas.

Los nervios y la ansiedad que comenzaron a transmitir sus propios hinchas fueron contraproducentes para un equipo que sigue sin encontrar su rumbo en las últimas fechas.

Danubio se vio pisado por un rival que no solo se paró muy bien en la cancha, sino que utilizó el manual del contragolpe con gran justeza.

Pero no fue una derrota más. Fue por goleada y cuando más se esperaba una remontada tras caer ante los darseneros, para no depender de nadie –como sucede ahora– y tratar de seguir como líderes.

Esto que le sucede a Danubio tiene mucho que ver con el bajón pronunciado que han tenido algunas de sus principales individualidades en las últimas fechas.

Ignacio González ya no es aquel volante hábil, encarador, desfachatado que se mostró ante Peñarol y otros tantos equipos. Gonzalo Porras dejó su estilo en un armario. ¿Dónde quedó aquel jugador disciplinado, solidario, diferente para la mitad de la cancha? Y así se podría seguir con una defensa que hace agua cada vez que la atacan.

Por algo el hincha de Danubio aplaudió en los minutos finales cada vez que Camilo Mayada llevaba la pelota. Era el alma del equipo. Otra vez lo fue, como en el notable segundo tiempo que jugó la semana pasada contra River. Pero no alcanzó. Porque arriba Leal hizo algo y Quiñones nada de nada, fue una figura intrascendente que se perdió en la maraña roja.

Claro que hay que hablar bien de Rentistas. Porque está haciendo una campaña fenomenal. Le ganó a Peñarol, River, Defensor y Danubio. Se llevó victorias del Centenario, del Tróccoli, del Ubilla, de Las Piedras, del Saroldi y, ahora, de Jardines. ¡Ah! Y Nacional le ganó en el minuto 90+4.

“Yo no sé como a este fenómeno lo tenían enterrado en las juveniles de Peñarol. Él es el enorme responsable de esto. Primero nos subió, y ahora está haciendo esta campaña fantástica”, comentó a El Observador un allegado de Rentistas tras el partido.

Y tiene razón. Fito Barán es el comandante de este equipo que se planta de igual a igual ante cualquiera –defiende a veces hasta con cinco hombres– y sabedor de lo que tiene, apuesta siempre a ganador.

Gabriel Costa es el heredero del delantero que Fito supo ser. Imposible de marcar arriba. Y cuando salió lesionado, entró el botija David Terans con 19 años que la semana pasada le había hecho dos a Defensor para el 6-5 y esta vez repitió.

Entonces Rentistas vive su sueño y Danubio comenzó a transitar por su pesadilla cuando menos lo esperaba.

La bronca de los hinchas danubianos explotó tras el segundo de los rojos y algunos se desquitaron insultando al técnico Leonardo Ramos. El mismo que para ellos venía siendo un fenómeno hasta hace dos fechas atrás. Esas son las cosas inentendibles del fútbol.

Hacía 13 años que Rentistas no le hacía tres goles a Danubio. Esta vez lo logró en Jardines y cuando su rival peleaba la punta. Por las dudas, avisó con un 3-0 y se trepó al cuarto lugar. Calladito.

Lo extraño fue ver la poca rebeldía de los futbolistas danubianos. Poca reacción, escasísimo fútbol, muy lejos de aquel que aplastó hace poco más de un mes a Defensor.

Ya no depende de sí mismo para ser campeón y tiene que cambiar radicalmente si quiere volver a ser aquel que alguna vez fue.

LAS VOCES DEL VESTUARIO

“Me voy caliente y preocupado”
El director técnico de Danubio, Leonardo Ramos, admitió que se iba de Jardines “caliente, con bronca y preocupado porque el equipo no rindió como teníamos que rendir y dejamos tres puntos muy importantes por el camino”.

Consultado por El Observador acerca del hecho de que ya no dependen más de sí mismos, indicó: “Sí, es cierto, pero estamos un punto abajo de los líderes y hay que seguirla”.

Respecto a los insultos que recibió de varios parciales en medio del partido fue claro. “Los insultos son algo normal. Para eso estamos”.

Por su parte, Camilo Mayada, otra vez el mejor jugador danubiano tuvo mucha autocrítica: “No funcionamos colectivamente. Con los jugadores de jerarquía que tenemos no nos podemos permitir perder estos partidos”, indicó el volante de los de la Curva.

“Ganamos de contragolpe”
Adolfo Barán es el gran artífice de este momento de Rentistas. El entrenador de los rojos dijo que “estamos llevando a cabo una campaña muy  buena. Logramos una interesante cantidad de puntos que era lo que queríamos, ya que pretendíamos hacer un buen Apertura ya que el Clausura, normalmente es más difícil. Esos puntos nos van a servir para nuestra meta que es tratar de no descender”.

Con relación al triunfazo por goleada de ayer ante Danubio, expresó: “Aprovechamos y les ganamos de contragolpe. Yo había visto a Danubio que se partía mucho cuando iba al ataque y así pensé que se nos podía dar. Y se nos dio”.

Por su parte, David Terans, el goleador de los rojos de 19 años producto de las inferiores, coincidió con su entrenador: “Danubio es un rival de cuidado y que puede complicar a cualquiera. Lo supimos ganar de contragolpe”.


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