A corazón abierto

Carlos Berlocq fue el héroe de Argentina: tras vencer a Gilles Simon clasificó al equipo a las semifinales de la Copa Davis

Carlos Berlocq, un tenista que a los 30 años nunca ganó un título y solamente jugó una final ATP, en cuyo ranking ocupa el puesto 71, venció el domingo al número 13 del mundo, el francés Gilles Simon por 6-4, 5-7, 6-4, 6-4 y clasificó a Argentina a la semifinal de la Copa Davis.

La cuarta clasificación consecutiva a la penúltima ronda del Grupo Mundial de la Davis, con República Checa como próximo rival, se produce en la temporada en el que el mejor tenista argentino, Juan Martín del Potro, decidió no participar en este torneo para dedicarse exclusivamente al circuito.

Y a falta del número 7 del mundo, el capitán Martín Jaite convocó a Berlocq, destacado en torneos Challenger, que resultó vital para superar a Alemania en octavos, con un triunfo ante Philipp Kohlschreiber por 3-6, 7-5, 2-6, 6-4, 4-5 y abandono por lesión, y en cuartos a Francia en el choque decisivo.

La estrategia de Berlocq ante Simon fue tenerlo lejos de la red, con un juego permanente de fondo para evitar las voleas del francés, rápido de reflejos y sutil para puntuar desde el centro de la pista.

Berlocq se sobrepuso a dos quiebres inmediatos que le infligió el francés en los comienzos del primero y el segundo set y a sus propios errores, en un partido en el que rápidamente dejó de ser una garantía poseer el saque.

Con su imagen de antihéroe, su estilo aguerrido y su confianza inquebrantable, el tenista nacido en Chascomús hizo delirar al público que llenó el Parque Roca, escenario que en la primera jornada solamente albergó a unos pocos aficionados, ya que el equipo francés era amplio favorito y muy pocos creían en una hazaña.

Jugó el último set con calambres en sus piernas y, por esa razón, de haberse prolongado el partido una manga más, otro podría haber sido el resultado.

En el cuarto set, con el resultado a favor de Berlocq 5-2, Simon lo llevó a 5-4 con el saque. Falló el francés y la película tuvo un final feliz para los argentinos.

Era el día de Berlocq, el partido de su vida, como si estuviera en juego el título de un Grand Slam, en cuyos torneos nunca pasó de segunda ronda. Y se sintió campeón ante una multitud que celebró ruidosamente la conquista.

En el cuarto punto disputado en el primer turno de ayer, Jo-Wilfried Tsonga (8 ATP) venció a Juan Mónaco (19) por 6-3, 6-3, 6-0 sin dar posibilidad alguna a éste, inmerso en una crisis deportiva desde comienzos del año, e igualó a dos la serie.

Tsonga pulverizó el esfuerzo y los ánimos de Mónaco con una notable variedad de recursos y con remates ganadores o que dejaban incómodo al local, en una actuación del francés que superó ampliamente a la del viernes, en la que venció en cinco mangas a Berlocq.

Mónaco le había dado el primer punto a Argentina tras vencer a Simon en la primera jornada.

El sábado resultó clave el triunfo del dobles compuesto por Horacio Zeballos y David Nalbandian, quienes superaron a Julien Benneteau y Michael Llodra.

Argentina se medirá en setiembre con República Checa, que venció a Kazajistán a domicilio por 3-1 con un decisivo triunfo alcanzado el domingo por Lukas Rosol ante Evgeny Korolev por 7-6 (5), 6-7 (2) 7-6 (5), 6-2.

Los checos, campeones el año pasado al vencer a España, no contaron con sus dos mejores jugadores: Tomas Berdych y Radek Stepanek.


Fuente: EFE

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